
Los primeros hombres de la villa de Santiago del Saltillo
Quiénes eran los fundadores de Saltillo: hombres llegados del norte de España, Portugal y de las islas Azores en su mayoría, sin tierras ni fortunas que heredar en sus lugares de origen. Pero saber de dónde venían no es lo mismo que saber qué fundaron en Saltillo. La fundación y cómo construyeron la villa del Saltillo dicen mucho sobre ellos.
Juan Navarro llegó con Alberto del Canto poco antes de 1577 y decidió quedarse en la hacienda a la que llamó Santa Ana. Aprovechando el caudal de las llamadas Aguas Navarreñas, construyó el primer molino de trigo de todo el norte de la Nueva España: una rueda hidráulica que transformaba el grano en harina para la elaboración de pan. El preciado grano abastecía a los centros mineros de Zacatecas. Navarro entendió, antes que nadie, que Saltillo no tenía minas, pero tenía algo muy valioso: agua y tierra fértil.
Santos Rojo era comerciante, de origen aún incierto, portugués para unos, vizcaíno o siciliano para otros, cediendo parte de sus tierras para que se estableciera la parroquia y el cementerio de la villa. En 1608 trajo desde Jalapa la imagen del Santo Cristo que hoy sigue venerándose en Saltillo. El donar el Santo Cristo fue, acaso, un gesto de devoción o un acto político, no lo sabemos, pero el hecho hizo que su nombre permanezca en la memoria colectiva hasta la fecha.
Bernabé de las Casas llegó en una segunda oleada y entendió los negocios de tal forma que sus predecesores no habían logrado. Desde Saltillo organizaba convoyes de hasta veinticuatro carretas cargadas con más de setenta toneladas de harina con destino a Zacatecas. Su red de crédito se extendía por una geografía enorme y su fortuna llegó a ser tan grande que intentó comprar el cargo de gobernador del Nuevo Reino de León por cinco mil pesos. No lo consiguió, pero la intención nos habla de qué tipo de hombre era: ambicioso, por supuesto.
Alberto del Canto, el fundador, era de carácter complejo. Aventurero e irreverente según las fuentes, practicaba la captura de indígenas para venderlos como mano de obra en las minas, una actividad penada, pero las autoridades se hacían de la vista gorda, lo que le permitió acumular un considerable capital. Su vida personal fue igualmente turbulenta: mantuvo amoríos con Juana Porcallo, esposa de Diego de Montemayor, fundador de Monterrey, quien, al descubrirlo, asesinó a su mujer, huyó a las minas de San Gregorio y juró no cortarse el pelo ni la barba hasta vengar la afrenta matando a Del Canto.
Para evitar que el escándalo destruyera la estabilidad de la colonización, Luis de Carbajal y de la Cueva ideó la solución que resolvía el conflicto sin más muertes: casar a Del Canto con Estefanía, hija del propio Montemayor y de la mujer muerta. El matrimonio se realizó en 1586. Estefanía no tenía más de trece años. Años después, cuando Del Canto fue procesado por el Santo Oficio, los testimonios lo describían como hombre de sucesos escandalosos. Los hechos sonaron fuerte, pero sin consecuencias para Del Canto.
Sin tener el derecho a emitir juicios sobre sus hechos, los primeros hombres de la villa no fueron héroes de ninguna manera, fueron personas de su tiempo, con la moral entendida de su tiempo, que construyeron una villa tangible en un lugar difícil.
El molino de Juan Navarro, la imagen del Santo Cristo de Santos Rojo, las carretas de harina de Bernabé de las Casas y los escándalos de Alberto del Canto fueron, sin duda, los primeros pasos de la villa del Saltillo.
Fuentes
Cavazos Garza, Israel. Saltillo en la historia y en la leyenda. Saltillo: Archivo Municipal de Saltillo, 1979. Fuente principal sobre las vidas de Del Canto, Navarro, Santos Rojo y Bernabé de las Casas.
Cuello, José. «The Persistence of Indian Slavery and Coerced Labor in the Regional Political Economy of Saltillo, 1577–1700». Journal of Latin American Studies, vol. 21, núm. 3, 1989. Documenta las actividades económicas de los primeros pobladores, incluyendo la captura de indígenas.
Valdés, Carlos Manuel y Dávila del Bosque, Ildefonso. Saltillo: historia breve. México: El Colegio de México / FCE, 2011.
Gerhard, Peter. La frontera norte de la Nueva España. México: UNAM, 1996.
Powell, Philip Wayne. La guerra chichimeca (1550–1600). México: Fondo de Cultura Económica, 1977.




