
¿Y si sí?
A la tercera fue la vencida. Finalmente, aunque la selección mexicana había ganado sus dos primeros partidos, fue hasta el tercer juego cuando nos regaló un poco del futbol que en sus dos primera apariciones nos había quedado a deber; además con el triunfo contra Chequia 3-0, México cerró por primera vez en su historia la fase de grupos con tres triunfos en tres partidos, y mantuvo el cero atrás, con su portería inviolada.
Es cierto que a la usanza del clásico de ‘haiga sido como haiga sido’ se ganaron los juegos ante Sudáfrica y Corea, pero el mismo técnico. Javier Aguirre, admitió que no estaba del todo contento, pero ante los checos, el ‘Vasco’ debió haber ido a dormir con una gran sonrisa como muchísimos mexicanos, pero él como toda la afición, sabe que hay que celebrar el momento, pero que aún no se ha ganado nada, que hay que disfrutar esto en grande mientras dure, y esto lo tiene muy claro la afición mexicana.
En esta fase de grupos, México tuvo logros que debemos mencionar, destacar y disfrutar: Tres triunfos en tres partidos y sin recibir un solo tanto, lo que nunca se había conseguido; se logró la calificación como primer lugar del grupo; debutó al jugador más joven de esta Copa del Mundo, Gilberto Mora, de 17 años, y quien demostró que tiene el carácter y el futbol para estar a la altura de los mejores, su juventud no le llevó a esconderse detrás de los más experimentados, al contrario, en todo momento pedía la pelota en las salidas para ir al frente, para encarar, para surtir de balones a quienes estuvieran mejor ubicados en la cancha.
Un par de goles de dos jugadores debutantes con el Tri en un Mundial, el primero, el de Mateo Chávez, hijo del ‘Tilón’ Chávez, quien fue dejado fuera de la lista definitiva para el Mundial de Francia 98, y perdió su sueño de ir a una justa mundialista, y hoy vio cristalizado en su hijo su sueño mundialista. Lo hizo con una gran propiedad y solvencia, casi tirando a contrapié, porque entró por el lado derecho y tuvo que realizar un giro para disparar con la zurda, que es su perfil. El del cierre de ‘Álvaro Fidalgo, también debut mundialista y se estrenó sellando la victoria contundente de México.
Incluso dadas las condiciones del partido, Aguirre se dio el lujo de darle unos minutos a Guillermo Ochoa en la puerta azteca, para que el arquero pudiera alcanzar su sueño de jugar en su sexta Copa del Mundo, e ingresar al selecto grupo en que también están Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Le alcanzó para cumplirle ese sueño a Memo.
Esta primera fase da para soñar, al técnico, a los jugadores, a la afición que cada vez gritan más fuerte el ‘y si sí’, pero sin perder el piso, todos sabemos que a partir de este momento empieza el verdadero Mundial, y todo lo que se consiga a partir de este momento será maravilloso.
Uno quisiera que se avanzara hasta la final si es posible –lo que en un momento dado está dentro de las posibilidades-, pero tenemos que ir paso a paso, conscientes de que el sueño puede terminar en cualquier momento, sin un afán de ser pesimistas, sino más bien realistas. El futbol mostrado ante Chequia, sobre todo en la segunda parte, nos da para ilusionarnos un poco, pero salvo que igual se siga creciendo y mejorando, podría no alcanzar en las siguientes fases.
En este momento dado el sistema de juego de la Copa del Mundo, México está ubicado entre los mejores 32 del mundo, y si logra ganar el siguiente partido el próximo martes ante rival por definir, aseguraría una posición entre los mejores 16 del orbe lo que ya sería un gran logro. A partir de ahí, todo lo que escurra es miel, sería fabuloso quedar entre los ocho mejores del planeta.
En un país como el nuestro, en que la mayoría de la población está ávida de buenas noticias, que desea tener, aunque sea temporalmente la alegría que en su vida cotidiana no puede vivir, el Mundial de Futbol y la selección mexicana han venido a darnos a todos esos momentos que tanto anhelamos, y que ojalá para que nuestra gente alargue lo más que se pueda estos gratos momentos, se siguiera avanzando lo más que se pueda.
Pero tenemos que ser realistas y estar conscientes de que difícilmente llegaríamos siquiera a disputar la gran final.
Mientras tanto, sigamos soñando, disfrutando, ilusionando y deseando que se nos haga realidad la frase que cada día cobra fuerza y más se dice: ‘¿Y si sí?’
X= @JulianParraIba




