miércoles, marzo 25, 2026
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LOS MÁS FELICES

El 20 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Felicidad, conocimos el Informe Mundial que sobre el tema realizan anualmente el Centro de Investigación del Bienestar de Oxford, la ONU y la consultora Gallup, para definir entre 143 países en cuál se vive mejor.

Además de factores como el Producto Interno Bruto (PIB), apoyo social, esperanza de vida, generosidad, libertades y niveles de corrupción, se consulta la opinión de sus residentes.

Curiosamente el reino de Bután, único en el mundo que sustituyó el PIB por la Felicidad Interna Bruta, no aparece en el listado.

Y ninguno de los países que ocuparon los primeros lugares, están entre las 50 economías más grandes del mundo; lo que prueba que la riqueza no siempre da felicidad.

Igual que en los últimos nueve años en éste, ganó Finlandia.

Por primera vez en los 14 que el escrutinio lleva de hacerse, se coló un país latinoamericano: Costa Rica; que pasó del lugar 23, al cuarto.

Y por segundo año consecutivo, ninguna nación de habla inglesa figuró en los primeros lugares; Australia quedó en el 15, Estados Unidos en el 23, Canadá en el 25 y Reino Unido en el 29.

Finlandia, el país más feliz, tiene alrededor de 5 millones y medio de habitantes y 3 millones de saunas; sus ciudadanos pagan altos impuestos que les son retribuidos en educación y atención médica de calidad, seguridad y baja corrupción.

“Vivimos cerca de la naturaleza, los niños caminan solos a la escuela desde los siete años y sabemos que si alguien hace una promesa la cumplirá”, manifestó Olli Salo, de la empresa Skimle con sede en Helsinki.

Islandia, segundo lugar en el ranking, tiene solo 400 mil habitantes; es uno de los países más completos del listado y ganador absoluto en apoyo social y generosidad.

“Durante siglos no recibimos ayuda externa y nuestro aislamiento hizo que sobrevivir fuera un esfuerzo colectivo”, precisó Ingibjörg Friðriksdóttir, gerente de marketing digital del Hotel Rangá ubicado en Reikiavik, la capital.

Y Bryndís Björnsdóttir, directora general de Laugará́s Lagoon, comentó que disfrutan sus largos, fríos y oscuros inviernos, pero en los veranos de luz diurna casi toda la noche “nos volvemos más enérgicos y felices”.

Dinamarca siempre ha estado entre los mejores cuatro y este año quedó en tercer lugar.

“Ser felices no significa reír todo el día a carcajadas, expresó la periodista Laura Hall, sino sentir que todos trabajamos por el bien de todos”.

Los niños asisten a escuelas públicas durante 10 años y son invitados a las casas de sus condiscípulos, para que vean se puede vivir de maneras diferentes.

Hall recomienda visitarlos en verano a los festivales de ostras y tulipanes y en otoño pare el fenómeno del “sol negro”, ocasionado por la migración de millones de estorninos que oscurece el cielo y disfrutar la estancia paseando en bicicleta sin prisas ni estrés.

Aunque su PIB no es tan alto como en los países nórdicos, Costa Rica entró este año al top cinco por su libertad personal y las medidas gubernamentales de apoyo social casi duplicadas desde 2021.

Para Adrian Hunt vecino de Las Catalinas, pueblo costeño sin automóviles en Guanacaste, la felicidad consiste en ser buenos vecinos y gozar playas limpias y hermosas, donde puede verse monos aulladores moverse de árbol en árbol y peces que se persiguen.

Los siguientes 6 lugares los ocupan Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel -que no comprendo puedan ser felices en medio de tantos conflictos con sus vecinos y bombardeos que hacen y reciben- Luxemburgo y Suiza.

Y los 10 más infelices son Tanzania, Egipto, El Congo, Líbano, Yemen, Botsuana, Zimbabwe, Malawi, Sierra Leona y Afganistán.

Analizando lo que produce felicidad a los habitantes de los primeros lugares, me parece increíble que México haya quedado en el puesto 12 del escalafón global, porque no tenemos lo que se necesita para serlo.

Más de la mitad de los mexicanos vive en pobreza y con restricciones hasta de agua potable; la educación está por los suelos y muchas escuelas carecen de sanitarios, paredes y luz eléctrica.

El sistema de salud es muy deficiente, los hospitales públicos dan citas para meses después, faltan medicinas y por no vacunar, somos el país americano más afectado por el sarampión.

Vivimos inseguros y con matanzas cotidianas por la complicidad de autoridades y narcos.

Desaparecen niñas y muchachas diariamente y muchas aparecen muertas.

Tenemos un gobierno que al destruir instituciones y acumular poderes, desactiva la participación cívica.

Y fuera de círculos cercanos de parientes y vecinos, la cohesión social es difícil porque los 2 últimos gobiernos nos han dividido.

De la corrupción, mejor ni hablar; porque los principales políticos se han enriquecido en el poder o por vínculos con delincuentes.

A las autoridades les valen los problemas ecológicos.

Y la belleza de nuestro paisaje fue en muchas partes destrozada por ese expresidente ignorante y criminal, que hace año y medio se fue a la Chingada y vuelve a la menor provocación.