viernes, marzo 20, 2026
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¿Qué sentido tiene vivir la cuaresma?

Pbro. Miguel Ángel Escalante Amaya

Hablar de la Cuaresma nos remite generalmente a pensar en un tiempo en el que se hace referencia a comidas especiales, color morado en las iglesias y tiempo previo a Semana Santa, pero todo esto ¿Qué significado tiene? ¿Cómo es que afecta nuestra vida diaria? Y ¿Qué beneficio tiene el que yo la viva?

Para los que seguimos a Jesús en sus enseñanzas, la Cuaresma nos remite al periodo en el que Jesús se retira al desierto para hacer un tiempo de oración y ayuno, todo esto con la intención de prepararse para iniciar su ministerio público, durante este tiempo el demonio lo tienta con la intención de hacerlo desistir de cumplir la misión que ha recibido. Este episodio en la vida de Jesús nos hace ver que en nuestra vida ocurre precisamente lo mismo, el demonio va a buscar siempre tentarnos para hacernos caer y olvidarnos de vivir de manera coherente con nuestra fe.

Las tentaciones a que Jesús estuvo expuesto fueron: a hacer las cosas fáciles sin esfuerzo, “convierte estas piedras en pan”; arriesgarse sin sentido, sólo por demostrar que se tiene el valor, “arrójate al vacío que, que Dios te cuida” y obtener poder, riqueza y fama al margen del comportamiento de lo que Dios espera de nosotros “Te daré todo lo que quieras si me adoras”, le dijo el diablo. Estas mismas tentaciones las sufrimos hoy en día todos, y es aquí donde encontramos el sentido de la Cuaresma en nuestra vida diaria, para vencer las tentaciones a las que estamos expuestos, es que la Iglesia nos propone aplicar al igual que Jesús recursos para contrarrestarlas:

Ante la tentación de hacer las cosas fáciles y sin esfuerzo, la Iglesia nos propone hacer oración, adoptar una postura humilde ante Dios, pidiéndole la fuerza necesaria para afrontar las situaciones que se presentan confiando en su apoyo y asistencia, estando conscientes de que debemos hacer nuestro mejor esfuerzo en todo lo que hacemos. Ante la tentación de arriesgarnos sin sentido ni razón, dejándonos dominar por los impulsos, la Iglesia nos recomienda hacer ayuno, de tal manera que no sea el impulso o el instinto el que nos lleve a actuar, sino que por medio de la práctica del ayuno podamos dominar nuestro cuerpo para que podamos actuar de manera consciente y responsable y ante la tentación de querer tener riqueza, poder y fama sin importar la forma en que se obtengan, pasando por encima de las personas y de su dignidad, realizando actos totalmente en contra de las personas, la  Iglesia nos recomienda practicar la limosna, entendida no como el dar lo que me sobra, sino compartir de lo que tengo, de aquello que Dios me ha dado, de eso, compartir con aquel que tiene menos que yo, de esta manera tomaremos conciencia de que en la medida en que sea solidario con aquel que necesita, en la medida en que comparta de lo que he recibido, será esa la forma en la que mis necesidades serán cubiertas, tendré lo que necesito y veré como Dios actúa por nosotros para responder a las peticiones que se hacen cuando se pasa necesidad.

Por estas razones es que vale la pena vivir la Cuaresma a profundidad, porque nos permite actuar de manera consciente ante las situaciones que se nos presentan sin dejarnos llevar sólo por el impuso y el momento, sino teniendo dominio propio y pensando en cumplir de manera correcta la misión que tenemos como creyentes: ser hermanos del prójimo mostrando el amor a Dios y a los demás y a nosotros mismos en el actuar como Jesús actuó. Que Dios nos permita vivir a plenitud esta Cuaresma para llegar a la Semana Santa fortalecidos en nuestra fe, confiados plenamente en la esperanza y dispuestos siempre a vivir la caridad.