
Desde la Comisión de Derechos Humanos, la abogada trabaja para acompañar a personas en situación de vulnerabilidad y fortalecer el respeto a los derechos fundamentales
Para Gisel Luis Ovalle, ser Licenciad en derecho siempre ha sido más que una profesión: es una herramienta para acompañar a las personas en la búsqueda de justicia. Desde que inició sus estudios universitarios tuvo claro el objetivo que quería alcanzar era ayudar a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad y contribuir a que sus derechos sean respetados y gracias a que cuenta con una sólida formación académica, y actualmente se desempeña como Visitadora General de la Comisión de Derechos Humanos, lo ha podido realizar.
Uno de los pilares más importantes en su historia personal ha sido su madre, a quien considera su mayor inspiración, pues verla salir adelante y enfrentar los desafíos con determinación le mostró que las mujeres tienen la capacidad de proponerse metas y alcanzarlas. De ella aprendió que la disciplina, la honestidad, la constancia y la perseverancia son claves para construir el camino hacia los objetivos personales y profesionales.
Gisel considera que una parte importante del crecimiento es la preparación constante, pero también la disposición de dejarse guiar por los caminos que la vida va abriendo. Aunque inició su carrera en el área fiscal, con el tiempo su trayectoria se encaminó hacia el ámbito de los derechos humanos, un espacio en el que encontró plenitud y un profundo sentido de propósito. Contribuir, aunque sea con un pequeño esfuerzo diario, a que una persona pueda acceder a la justicia o recuperar sus derechos es una de las mayores satisfacciones de su carrera.
A su consideración es importante visibilizar que las mujeres pueden ocupar espacios laborales de gran responsabilidad gracias a su capacidad, preparación y compromiso. A lo largo de su trayectoria ha enfrentado algunas situaciones marcadas por el machismo; sin embargo, reconoce que han sido casos aislados y que, en la mayoría de su recorrido profesional, ha encontrado personas conscientes de la importancia de la equidad de género y del respeto a los derechos humanos.
En su labor diaria busca que quienes acuden a la institución encuentren un verdadero acompañamiento, especialmente las mujeres que han enfrentado situaciones de violencia o vulneración de sus derechos. Poder brindar apoyo y contribuir a la restitución de esos derechos representa, afirma, una forma de impulsar cambios reales.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, reconoce la importancia de las movilizaciones y del movimiento feminista en la construcción de avances históricos para las mujeres, pues han sido fundamentales para visibilizar problemáticas, evidenciar las deudas históricas con las mujeres y generar presión social para impulsar cambios, como la creación de leyes y mecanismos que buscan proteger a las mujeres y sancionar diversas formas de violencia.
El camino hacia la igualdad aún enfrenta retos, pero también cuenta con un legado importante de mujeres que han abierto puertas para las nuevas generaciones. Por ello, considera fundamental que las mujeres continúen luchando por sus sueños, confiando en sus capacidades y aprovechando las oportunidades que se presenten, nunca sentirse menos por el hecho de ser mujeres, reconocer su valor, su inteligencia y su capacidad para alcanzar cualquier meta que se propongan. También subraya la importancia de seguir trabajando desde todos los espacios para garantizar que las mujeres puedan ejercer plenamente su derecho a vivir una vida libre de violencia.
La historia de Gisel Luis Ovalle refleja cómo la preparación, la vocación de servicio y la convicción en la justicia pueden convertirse en herramientas para transformar realidades y abrir camino a futuras generaciones de mujeres.




