viernes, marzo 6, 2026
Inicio OPINIÓN CÁPSULAS SARAPERAS

CÁPSULAS SARAPERAS

Las fanegas de cal y el pleito

En esta ocasión te platico una historia que sucedió aquí en nuestra hermosa ciudad de Saltillo, en la cual participaron Venancio y Ramón junto a sus hermanos y padre, además de varios vecinos de lo que era la Villa de Santiago del Saltillo.

Esto sucedió en el año de 1816, en mes de marzo, día 31 para ser precisos, cuando Venancio le vendió 20 fanegas de cal a Ramón Ruiz, pero antes de continuar déjeme explicarle estimada y estimado Saltillense que una fanega es una antigua medida española para medir ciertos productos como los granos y la cal, una fanega de cal equivale a casi 50 kilos de ese producto. Ahora si volvamos a la historia. Pues Venancio le vendió a Ramón casi una tonelada de cal, empezaron a llevarla a pesar cuando apareció Germán, quien era hermano de Ramón.

Germán, hermano mayor de Ramón, empezó de la nada a hacerse de palabras con su hermano, y en un santiamén ya estaban trenzados a golpes. Venancio, el vendedor, intentó separarlos, quiso calmar los ánimos hasta que en cierto momento Ramón empezó a vociferar en su contra; sin deberla ni temerla el vendedor empezó a ser ofendido.

Y como Venancio no estaba manco que se la va encima a los golpes a Germán, quien de manera rápida y cobarde se refugió en su casa. A los minutos salió acompañado de su padre y otro hermano, quien estaba más grande y fuerte. Germán se sintió tan envalentonado que empezó a amenazar de muerte al Venancio, los tres, es decir Germán, su papá y su otro hermano, se le fueron encima. Los buenos vecinos al ver la desigualdad e injusticia decidieron participar apoyando y dando auxilio al tal Venancio, quien encontró refugió, mientras que Germán quería pleito, bronca, pelea, por lo que le grito al vendedor, y citó textual: “Debes de agradecer que hay muchos de tu parte, pero habré de encontrarte para matarte”.

Ese mismo día el afectado, quien había sido insultado, ultrajado y amenazado por intentar separar a unos hermanos después de venderle a uno de ellos cal, se apersonó con el alcalde de nuestra hermosa ciudad de Saltillo, que aún no era ciudad y era llamada la Villa de Santiago del Saltillo para sentar un precedente, pidiendo que sobre Germán cayera todo el peso de la ley contra aquellos que infamen, denigren y desafíen públicamente.

Estuve investigando sobre el fin de esta historia Saltillense, podría usted pensar que estaba buscando para saber el final del pleito, pero más allá de saber quién ganó, o si Germán terminó en la cárcel, incluso para saber el motivo del porque los hermanos empezaron a pelear, quiero saber, ¿qué sucedió con las 20 fanegas de cal?, ¿las pagaron?, ¿se pesaron?, ¿se entregaron?

Pero en fin, esta es una historia que sucedió en Saltillo cuando aún no se llamaba Saltillo, una historia de un pleito entre dos hermanos, que cuando uno quiso comprar cal termino embarrando en la bronca al vendedor.

 

 

Artículo anteriorEL FRAUDE QUE ENGAÑA A GENTE INTELIGENTE  
Artículo siguienteSALTO DE LETRA
Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Es también maestro en Administración con Especialidad en Finanzas por el Tec Milenio y actualmente cursa el Master en FinTech en la OBS y la Universidad de Barcelona. Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas. *El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.