
Londres, Inglaterra.- Un estudio reciente, publicado en la revista científica ‘Springer Nature’, indica que la movilidad de los espermatozoides es mayor durante los meses de verano, específicamente en junio y julio, mientras que disminuye en diciembre y enero.
El estudio señala que, aunque tanto la cantidad de espermatozoides como el volumen de semen permanecen estables a lo largo del año, la capacidad de movimiento de los espermatozoides varía según la estación.
Para llegar a estos resultados, los investigadores analizaron muestras de semen de más de 15 mil hombres de entre 18 y 45 años que se presentaron como donantes entre 2018 y 2024. Los participantes residían en climas contrastantes como Dinamarca y Florida.
Los investigadores, de la Universidad de Manchester, la ‘Queen’s University’ de Ontario y ‘Cryos International’ de Aarhus, encontraron patrones estacionales similares en ambos climas, lo que sugiere la influencia de factores adicionales más allá de la temperatura ambiente. La eficacia del movimiento de los espermatozoides, no su cantidad, varió estacionalmente.
Entre los autores destaca el profesor Allan Pacey de la Universidad de Manchester, quien enfatizó a ‘BBC News’ la relevancia de los resultados. “Nos sorprendió lo similar que resultó el patrón estacional en dos climas completamente distintos”, explicó.
Y añadió que “incluso en Florida, donde las temperaturas se mantienen cálidas, la movilidad de los espermatozoides tuvo su punto máximo en verano y cayó en invierno, lo que sugiere que la temperatura ambiental por sí sola no explica estos cambios”.
Puntos clave sobre la fertilidad masculina y la estacionalidad:
- Mayor movilidad en verano: El calor y la luz solar de los meses de verano pueden mejorar la motilidad espermática.
- Variación estacional: Los estudios muestran que la calidad y actividad del esperma son superiores en los meses intermedios del año, específicamente durante los meses de verano.
- Impacto de temperaturas extremas: Aunque el calor veraniego parece positivo, otras investigaciones indican que las olas de calor extremas pueden, por el contrario, reducir la fertilidad masculina, evidenciando un impacto directo de la temperatura en los espermatozoides.
- No sólo estacional: Aunque la época del año influye, la edad es un factor determinante, ya que la calidad del semen y la movilidad de los espermatozoides tienden a disminuir con el paso de los años, especialmente a partir de los 40-45 años.
Estos hallazgos permiten una mejor planificación en tratamientos de fertilidad, potenciando las oportunidades de concepción al considerar el momento adecuado para las pruebas de fertilidad.
La comprensión de los picos de calidad del esperma puede ser útil para clínicas de fertilidad y parejas que buscan concebir. Sin embargo, los expertos advierten que la concepción puede ocurrir en cualquier época del año y está sujeta a múltiples factores, tales como la exposición a la luz diurna, los patrones de sueño, la actividad física, la dieta, el estrés o las enfermedades estacionales. (El Heraldo de Saltillo)
https://link.springer.com/article/10.1186/s12958-026-01537-w




