lunes, febrero 23, 2026
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Expertos recomiendan usar lentes de sol para evitar enfermedades oculares

Maryland, Estados Unidos.- La radiación ultravioleta (UV) está presente todos los días y representa una amenaza para la salud ocular. Y los expertos mencionan que el uso de anteojos es clave para prevenir cualquier enfermedad ocular. En ese sentido, especialistas de ‘Johns Hopkins Medicine’ advierten que el uso de anteojos de sol con protección adecuada es clave para prevenir una variedad de enfermedades oculares y proteger los párpados, la superficie del ojo y la visión a largo plazo.

Esta recomendación abarca tanto a adultos como a niños, quienes requieren el mismo nivel de protección, incluso en días nublados o en invierno.

La radiación ultravioleta afecta diversas estructuras del ojo. Los párpados, la córnea y la conjuntiva son particularmente vulnerables a los efectos acumulativos de los rayos UV.

El optometrista Bryce St. Clair del ‘Wilmer Eye Institute’ de Johns Hopkins Medicine señala que la exposición crónica al sol se ha relacionado con el desarrollo de cánceres de piel, como el carcinoma de células basales y el carcinoma de células escamosas de los párpados. Estas condiciones pueden requerir un tratamiento complejo y tener consecuencias funcionales y estéticas.

Entre las condiciones oftalmológicas más comunes por la alta exposición a los rayos UV están:

  • El pterigion, comúnmente llamado “ojo de surfista”, es una lesión carnosa que se extiende sobre la córnea y puede interferir con la visión. Este problema es común entre aquellos que están constantemente expuestos al sol y al viento.
  • La fotoqueratitis, también conocida como “quemadura ocular solar”, que se presenta con síntomas como dolor, enrojecimiento, lagrimeo, sensibilidad a la luz, visión borrosa e hinchazón. Generalmente ocurre después de exposiciones intensas, sobre todo cuando la radiación se refleja en superficies como la nieve, el agua o la arena.

Las gafas de sol funcionan como barrera frente a la radiación ultravioleta. El material de las lentes y los tratamientos especiales determinan su capacidad de filtrado. Las lentes de policarbonato ofrecen protección intrínseca frente a los rayos UV, mientras que las de vidrio y la mayoría de plástico requieren un recubrimiento especial para bloquear la radiación.

Según Johns Hopkins Medicine, es fundamental elegir modelos que bloqueen entre el 95 por ciento y el 100 por ciento de la radiación ultravioleta o que cuenten con la etiqueta “UV 400”.

  • Las lentes de color marrón, verde o gris son las más eficaces, ya que filtran la radiación sin distorsionar los colores, mientras que las amarillas dejan pasar una mayor cantidad de rayos perjudiciales.
  • Los lentes polarizados ayudan a reducir el deslumbramiento y los reflejos, lo que resulta útil al conducir o practicar deportes acuáticos, aunque pueden dificultar la lectura de pantallas digitales. El nivel de protección puede verificarse en ópticas y consultorios mediante un fotómetro.
  • El tamaño de las gafas también influye: los modelos grandes o envolventes cubren mejor el área ocular y los párpados, reduciendo la exposición lateral.
  • Para personas con migrañas o sensibilidad extrema a la luz fluorescente, existen alternativas especializadas como las gafas FL-41 con filtro rosa claro, que han demostrado reducir episodios de migraña y molestias asociadas

. La radiación ultravioleta no solo afecta en verano o con el cielo despejado. Hasta el 80 por ciento de los rayos UV puede atravesar las nubes y la exposición aumenta cuando la radiación se refleja en nieve, arena, agua u hormigón. Bajo estas condiciones, la radiación puede provocar episodios de “ceguera de la nieve” y agravar lesiones preexistentes.

En ambientes interiores, la principal preocupación es la fatiga visual derivada de la exposición a la luz de las pantallas electrónicas. Johns Hopkins Medicine aclara que los anteojos con filtro para luz azul pueden aumentar la comodidad durante el uso prolongado de dispositivos, pero no hay evidencia de que prevengan daños oculares o enfermedades.

La institución médica recomienda que la protección debe iniciarse en la infancia. Los ojos de los niños filtran menos radiación y son más propensos a los efectos acumulativos a largo plazo. St. Clair subraya que los menores necesitan el mismo nivel de protección que los adultos y recomienda incorporar el uso de anteojos de sol a la rutina diaria desde las primeras etapas de la vida. (El Heraldo de Saltillo)

 

https://www.hopkinsmedicine.org/health/wellness-and-prevention/how-sunglasses-help-protect-your-eyes-health