
Ciudad del Vaticano.- La Santa Sede no participará en el Consejo de Paz creado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “debido a su naturaleza particular, que evidentemente no es la de los demás Estados”, declaró este miércoles 18 de febrero el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
El mandatario estadounidense invitó en enero al papa León XIV (primer papa estadounidense) a formar parte del consejo que inicialmente se estableció para controlar el alto el fuego y la reconstrucción de la Franja de Gaza, pero más tarde fue ampliado para abarcar la resolución de los conflictos mundiales en general.
El Vaticano ya ha tomado una decisión; no se unirán a esta organización por dos motivos: primero, su naturaleza particular: la Santa Sede es un estado soberano, pero con matices.
Por ejemplo, a nivel económico. Parolin ya dijo que no estaban en condiciones de hacer la aportación que se pedía: mil millones de euros para asegurarse una silla en el consejo permanente. Y, según Trump, los países están dando mucho dinero.
El Vaticano dispone de una amplia red de representaciones diplomáticas y cuenta con el estatus de observador permanente ante la ONU.
El Consejo, lanzado el mes pasado, suscitó críticas por parte de expertos en derechos humanos, algunos de los cuales consideran que la supervisión de Trump sobre un órgano con competencias en territorios extranjeros reviste un carácter colonial.
Asimismo, fue cuestionado por la ausencia de representantes palestinos entre sus miembros.
Varios países respondieron con cautela a la invitación de Trump, ante el temor de que la creación del Consejo pueda socavar el papel de la ONU.
Algunos aliados de Washington en Medio Oriente se incorporaron al organismo, mientras que varios socios occidentales mantienen por ahora sus reservas. (El Heraldo de Saltillo)




