
Columna de El Colegio de Economistas de Coahuila, A.C.
Ponzi, pirámides, burbujas, criptomonedas y cómo evitarlas

Por: Lic. Eduardo Tomás Herrera Ayala
En este mundo no existe el dinero gratis, si te ofrecen algo demasiado bueno como para ser verdad, es probable que no lo sea. Parte de mantener finanzas personales saludables es saber dónde poner tu dinero y en que personas o instituciones confiar para que lo pongan a salvo y en constante crecimiento. Es por eso por lo que identificar las características, estrategias y trucos de las distintas estafas, es tan importante.
En 1920 Charles Ponzi intentó ganarse la vida con un negocio de arbitraje de cupones para estampillas postales, en el que aprovechaba las diferencias internacionales en los precios de estos para generar ganancias; al mismo tiempo invitaba a inversores a prestarle dinero con la promesa de pagar de vuelta con rendimientos provenientes de dicho arbitraje.
El negocio que había planteado no era tan bueno por lo que obtuvo pocas ganancias, pero esto no lo sabían los inversores por lo que mantuvieron un gran flujo de dinero para Ponzi, quien se aprovechó de esto para pagar los rendimientos prometidos a los primeros en llegar.
Al dar la ilusión de rendimientos seguros seguía atrayendo la atención de nuevos inversores, lo que le permitió mantener esta triquiñuela durante un tiempo. Fue el pánico provocado por el Boston Post, que expuso la realidad de su negocio, el que detuvo el flujo de dinero y finalmente derrumbó el esquema.
La clave para identificar un esquema Ponzi radica en comprender de dónde provienen las ganancias y que muy pocas entidades son capaces de proporcionar rendimientos fijos sin perder dinero en el proceso porque toda inversión conlleva riesgos.
Parecidas a este esquema tenemos las estafas piramidales que comparten la idea de generar ingresos a partir de mantener un flujo constante de nuevos inversores, pero con la diferencia de que el principal administrador del esquema no mantiene contacto directo con todos los participantes, sino que dependen del reclutamiento de nuevos miembros por parte de los miembros actuales, además de brindarle importancia al orden en que llegaron, convirtiendo a los reclutados en subordinados de los reclutadores.
En las estafas piramidales la promesa de subir a la cima es lo que mantiene a los involucrados en la búsqueda constante de nuevos participantes ya que son estos los que traen la ganancia en forma de inversiones que probablemente nunca generarán rendimientos.
Si la clave para que un negocio se convierta en estafa es la insostenibilidad, entonces entran en esta definición las burbujas financieras que se dan por la sobre inversión en valores futuros de empresas o mercados que prometen crecimiento, pero no generan ganancias reales, sino que son sostenidos por la misma inversión.
Por ejemplo, hoy en día está de moda el tema de las inteligencias artificiales y lo que preocupa a muchos expertos es que no existan consumidores reales dispuestos a pagar por el uso de estas nuevas tecnologías, y que más bien son las empresas las que fuerzan el uso de IA aún cuando no son tan poderosas ni atractivas para la persona promedio, como se había prometido que lo serían para este punto.
Otro tema de moda es el de las criptomonedas, que si bien, no todas son una estafa, son el huerto de tierra fértil perfecto para que crezca mala hierba. Estas tecnologías han crecido a un ritmo tan acelerado que no ha dado tiempo a legislar y regularizar sus operaciones, causando que surjan estafas diario y gente maliciosa salga fácilmente beneficiada: basta con que alguien cree una nueva criptomoneda basada en memes, llame la atención de inversores que buscan imitar el éxito de Bitcoin, solo para que luego efectúe un llamado “rug pull” (“jalar la alfombra”, que significa retirar todo el dinero de los inversores en un solo movimiento) y se escape con millones sin consecuencias.
Si vas a poner tu dinero en algún sitio, asegúrate de que estés protegido por CONDUSEF, estar al tanto de qué bancos son reconocidos por su seguridad, informarte acerca de SOFIPOS, diversificar las cuentas en las que ahorras e inviertes tu dinero y sospechar de todo lo que es demasiado bueno.




