Un incidente registrado la noche del martes 10 de febrero en la ruta Mirador del transporte público en Ramos Arizpe desató molestia entre madres y padres de familia, luego de que varios estudiantes de la secundaria “Lázaro Vázquez Ramos” fueran obligados a bajar de la unidad en la que viajaban.
Según versiones proporcionadas por padres de familia, el operador de la ruta urbana decidió detener el trayecto y pedir a los menores que descendieran antes de llegar a sus respectivos hogares, presuntamente debido a que generaban ruido al interior del vehículo. La situación encendió la preocupación de los familiares, quienes señalaron que los adolescentes quedaron expuestos al no concluir su traslado de manera regular.
El hecho abrió el debate en torno a los límites de autoridad de los conductores del transporte público, ya que, si bien es su responsabilidad mantener el orden y garantizar condiciones adecuadas durante el servicio, padres de familia consideraron que se debió priorizar la integridad de los estudiantes por tratarse de menores de edad.
Algunos tutores manifestaron que existían otras alternativas para corregir la conducta, como una advertencia directa, la notificación a los padres o incluso un reporte a la institución educativa, sin necesidad de interrumpir el recorrido y dejar a los alumnos en la vía pública. (EDUARDO SERNA).




