
En la presente colaboración vamos a dar a conocer a un gran poeta y literato, entre otras cualidades que se le atribuyeron a Salvsdor Novo, tanto en vida como después de su muerte, el cual inició su vida intelectual en nuestra gran ciudad de Torreón en la que transcurrió su infancia y cursó sus estudios de primaria, en donde además, según sus biógrafos, inició su apasionada carrera como poeta, al escribir su primer trabajo poético mientras radicaba en nuestra gran ciudad.
Nuestro personaje nació un 30 de julio del año de 1904 en la Ciudad de México, siendo poeta, ensayista, dramaturgo e historiador, habiendo participado como miembro del grupo “Los contemporáneos”, así como de la Academia Mexicana de la Lengua. Sus padres fueron don Andrés Novo Blanco y doña Aurelia López Espino. Y en el año de 1910, al contar con seis años de edad, su familia se trasladó a la gran ciudad de Torreón, la que fue declarada como tal en el mes de septiembre de 1907, desde luego acompañado siempre de sus padres.
En su etapa de estudiante de preparatoria conoció e hizo amistad con Xavier Villaurrutia, con quien realizó varias actividades de carácter literario, fundando el teatro experimental “Ulises” (1927) y activo del grupo contemporáneos en donde conoció e hizo una buena amistad con don Jaime Torres Bodet, José Gorostiza, Carlos Pellicer y su amigo Xavier Villaurrutia, publicando la revista “Ulises”, formando el teatro “Ulises”, que fue el precursor del teatro moderno en México, participando activamente la literata Antonieta Rivas Mercado.
En el año de 1910 su familia se trasladó a la gran ciudad de Torreón, Coahuila, viviendo con la misma hasta el año de 1916 en la casa marcada con el número 440 de la calle Ramón Corona Sur, entre las avenidas Hidalgo y Presidente Carranza, cursando sus estudios primeramente en colegios particulares y el último año de primaria, es decir el sexto, lo cursó en la escuela del Centenario, la que actualmente aún existe, siendo testigo en nuestra gran ciudad del movimiento revolucionario, habiendo escrito al respecto lo que a continuación se transcibe: “En ella, (Torreón) esta suspensa buena parte de mi niñez, la primera comunión del hogar, los primeros odios y también las liberaciones, los recuerdos de Pancho Villa y sus asesinatos, los combates y las matanzas, aun hoy al fervor a días angustiosos, el golpear de la máquina en que me parece un eco lejano y sordo de las balas intermitentes”.
En el año de 1968 el entonces cronista de la ciudad en México, fue objeto de un gran homenaje en el Teatro Isauro Martínez el 28 de agosto del año cita.




