viernes, enero 30, 2026
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A LA BÁSCULA

Y punto

La forma más fácil, arbitraria y prepotente de intentar cerrar la investigación por el descarrilamiento del tren Interocéanico fue decretar que el accidente fue responsabilidad del maquinista y el despachador, que ya se encuentran detenidos. Fueron ellos, ya sentenció la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy.

Como la crítica social y de especialistas en la materia encaminaban a encontrar la responsabilidad en el ex presidente de cuyo nombre no quiero acordarme, y de sus hijos, había que darle una salida rápida y fácil para que las aguas volvieran a su cauce y la oleada no alcanzara a llegar a Macuspana.

Y que mejor forma de hacerlo a través Godoy Ramos, quien desde su época de Fiscal en la CDMX durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, siempre cargó con el estigma de fabricar delitos y perseguir a los opositores políticos del régimen. A ella no le costaría mucho encontrar la salida facilona que se requería.

En esta ocasión la presidenta no quiso correr el riesgo de solicitar y hasta contratar a una empresa independiente certificada y con amplia experiencia y reconocimiento internacional, porque le podría suceder que siendo ella jefa de gobierno de la CDMX y se le colapsó la Línea 12 del metro, la que se suponía que sería la ‘Línea de oro’.

Tanto la jefa de gobierno como su equipo, en aquella tragedia que costó la vida a 27 personas y dejó un centenar de heridos, presumieron que para que hubiera un peritaje independiente y serio, se contrataría a la empresa DNV en operación desde 1864, con más de 150 años de experiencia, con más de 15 mil trabajadores y presencia en al menos 100 países, reconocida por su gran prestigio internacional.

Sin embargo, al finalizar el peritaje para el cual fue contratada, éste arrojó que el colapso había sido provocado por una falla estructural, asociado a deficiencias en el proceso de construcción.

El resultado no le agradó nada a Sheinbaum Pardo, quien de inmediato rechazó y descalificó a la empresa que antes presumió, e inició de inmediato acciones legales para rescindir el contrato.

Como en aquél oscuro pasaje de 2021, en esta ocasión el gobierno encabezado también por Claudia Sheinbaum intenta darle la solución como los perritos, que le echan tierra a sus suciedades, y listo.

Y qué hacer para terminar pronto con el tema, y evitar que el de Macuspana se moleste porque todo apunta sus cachorros y sus amigos, que vendieron material balastro de pésima calidad inadecuado para una obra como la del tren Interocéanico, y como testimonio de ello existe un audio de una conversación entre

 

 

 

  • La frase proviene de una conversación grabada entre Amílcar Olán, empresario cercano a la familia López Beltrán, y Pedro Salazar Beltrán (primo de los hijos de AMLO), quienes presuntamente discutían la compraventa de material (balasto) de baja calidad o el uso de sobornos para evitar revisiones en las obras del Tren Maya.
  • Significado: La expresión cínica se interpreta como la aceptación de que la obra podía fallar debido a la mala calidad de los materiales o la corrupción, pero aliviando la responsabilidad inmediata de que ocurriera durante la administración de López Obrador, pasando la responsabilidad al siguiente sexenio (el de Claudia Sheinbaum

laotraplana@gmail.com

X= @JulianParraIba

 

 

 

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Julian Parra Ibarra
Es director del diario digital La Otra Plana y la revista impresa Metrópolis. En cuatro décadas de ejercicio periodístico ha trabajado en diarios como El Norte de Monterrey, La Opinión-Milenio en Torreón, Esto en la Ciudad de México y a.m. en León, Guanajuato entre otros; ha sido conductor en programas de radio y televisión. Es columnista en varios medios impresos y digitales de Coahuila y Durango.