martes, enero 20, 2026
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LA DEMOCRACIA LIBERAL

El enfoque multidimensional, es el punto de partida indispensable para comprender que la democracia, al igual que el derecho, puede ser definida y estudiada desde diversas aristas, conceptos, e interpetaciones. Para empezar, podemos analizar su significado linguistico, para tales efectos, la palabra democracia tiene diversas acepciones:

  • Sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente o por medio de representantes.
  • País cuya forma de gobierno es una democracia.
  • Forma de sociedad que reconoce y respeta como valores esenciales la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley .(sinónimo de plurarlismo)
  • Participación de todos los miembros de un grupo o de una asociación en la toma de decisiones. En esta comunidad de vecinos hay democracia.

Existen definiciones para la democracia burguesa, democracia censitaria, democracia cristiana, democracia orgánica, democracia popular, democracia representativa, etc. Para esta columna nos acotaremos únicamente a hacer una distinción entre la dimensión electoral y la dimensión liberal.

La primera, a grandes razgos contempla que las elecciones cuenten con mecanismos que orotguen certeza, que las votaciones sean libres y justas, es decir, que la ciudadanía tenga acceso a los mecanismos que garanticen que su voluntad es reflejada en las urnas, y por ende en los resultados electorales.

La segunda,  la democracia liberal, implica un espectro más amplio de protección a los derechos de la ciudadanía, por ejemplo, implantando mayores garantías, tales como un bloque de constitucionalidad que proteja los derechos humanos.

Durante casi un siglo, en Occidente, democracia ha significado democracia liberal, sistema político caracterizado no sólo por elecciones libres y justas, sino también por el imperio de la ley, la separación de poderes y la protección de las libertades básicas de expresión, reunión, religión y propiedad.” (Zakaria, F, 1998).

Esa sustancial diferenciación es indispensable para comprender, que dentro de las propias “democracias”, pueden existir régimenes centralistas, que en su actuar, ponen en riesgo los derechos humanos que deben ser reconocidos y tutelados.

Ejemplos populares de lo anterior, los podemos encontrar en la época de los Nazis en alemania, o bien de la Unión Confederada en los Estados Unidos de Norte América. Ambos grupos, en su momento contaban con una serie de personas agrupadas, que votaron, para de alguna manera u otra reprimir, recortar o mancillar a grupos minoritarios, por lo cual, aunque “aparentemente”, tomaran decisiones democráticas, de conformidad con la democracia electoral, comprometian a la democracia abordada desde el punto de vista de la democracia libral, ya que mancillaban derechos fundamentales, que hoy en día conocemos como derechos humanos.

Las elecciones requieren que los políticos compitan por los votos del pueblo. En las sociedades que poseen fuertes tradiciones de grupos multiétnicos o de asimilación, es fácil organizar el apoyo siguiendo líneas raciales, étnicas o religiosas. En cuanto un grupo étnico llega al poder, tiende a excluir a todos los demás.(Zakaria, F, 1998).

Por lo anterior, es evidente la importancia de la institucionalicación de la democracia liberal, ya que es una garantía adicional para la protección de los derechos fundamentales, al margen de las garantías procedimentales que tutelen el resultado electoral, ya que, la democracia electoral, admite el riesgo de que sean electos grupos racistas, facistas o separatistas, que ademas de dañar directamente los derechos de determinados sectores de población, se ponen en riesgo por si mismos a la democracia y al estado de derecho. Rechazan a todo aquel que “no pertenece a su gremio”.


  • Juan Manuel González Zapata,Maestro en derecho por la Facultad de Jurisprudencia, Secretario General del Saltillo Barrister Inn de Phi Delta Phi.