En blanco la clase de griego
Arranca el año y como que es el cierre de ciclos o tal vez la acumulación de sidra en el cuerpo lo que nos envalentona para ir por aquellos retos pendientes que tenemos, escribirle a quien nos gusta, mandar solicitudes para el trabajo soñado o quizá terminar ese libro pendiente, en este caso el de Han Kang.
A ella la conocí gracias a los medios de comunicación y el bombardeo de notas que hubo en el 2024 por haber obtenido el premio Nobel, tal vez en su momento me sentí culpable por jamás haber escuchado de ella, no recordaba ninguno de sus libros en alguna de las repisas de las librerías pero tampoco (y no es por echar culpas) en los más vendidos de algunas librerías virtuales.
Claro que después del comunicado lanzado por los organizadores del reconocido galardón eso cambió, colocándose entre los más vendidos en México y siendo el principal objeto dentro de las repisas de las librerías. No faltaba quien decidía llevarse toda la obra que estuviera disponible, sin saber realmente a lo que se enfrentaría. ¿Gana la curiosidad, el morbo o el ego?
Mi primer acercamiento con esta autora originaria de Corea del Sur me dejó exhausto, La vegetariana fue la elegida para iniciar mi acercamiento a esta autora, la verdad fue un encuentro desabrido pero también con cierto encanto. Sin embargo en lo particular decidí dejar otra lectura con ella para después, por el momento ya había sido suficiente, quedaría el café pendiente para otra de sus obras.
El tiempo pasó y llegó Blanco que fue publicado en el 2018, la verdad lo tomé sin decir “agua va” en el sentido de que no busqué sinopsis ni algún booktuber que me dijera un previo de lo que iba a encontrar. Resultó ser un libro de poesía bastante interesante, que leí en unos cuantos días, no por el número de páginas sino por decidir saborearlo poco a poco.
Es así gracias a esta buen sabor de boca que decidí irme por La clase de griego y volvió hacer de las suyas, un libro bastante intenso, un tanto complejo y al principio puede parecer lento para llegar a la trama, pero la relación que se desarrolla entre una persona débil visual y una muda momentánea te envuelve además de que durante el libro encontrarán más de un verso, frase u oración que como diría la juventud de ahora son unos “factos” de lo que vivimos hoy en día.
Para quienes entre su lista de propósitos de año nuevo se encuentra el leer más o que andan buscando que leer, ahora sí que anímense, prepárense un café, un cuaderno con notas porque seguro que las querrán anotar, y disfruten de la ganadora del premio Nobel de literatura. Un libro donde la autora indaga en la pérdida, la violencia y la frágil relación de nuestros sentidos con el mundo.





