
Nueva York, Estados Unidos.- Líderes mundiales comenzaron a reunirse este lunes 22 de septiembre en uno de los momentos más volátiles en los 80 años de historia de las Naciones Unidas, y los desafíos que enfrentan son tan graves como siempre, si no es que más: guerras implacables en Gaza y Ucrania, cambios crecientes en la estrategia de Estados Unidos hacia el mundo, personas hambrientas en todas partes y tecnologías que avanzan más rápido que la comprensión de cómo gestionarlas.
La ciudad de Nueva York se convirtió en el epicentro de un renovado impulso diplomático: decenas de líderes mundiales se reúnen en una cumbre internacional convocada por Francia y Arabia Saudita para promover el reconocimiento del Estado palestino y reactivar la solución de dos Estados. La cita, que se desarrolla en la antesala de la Asamblea General de la ONU, se produce en un contexto marcado por la ausencia de Israel y Estados Unidos, quienes han decidido boicotear el encuentro, y bajo la expectativa de que varios países anuncien formalmente su reconocimiento a Palestina.
El objetivo central de la cumbre es doble: consolidar el respaldo internacional a la creación de un Estado palestino independiente y definir una hoja de ruta concreta que permita avanzar hacia una solución negociada al conflicto.
Francia, con el presidente Emmanuel Macron a la cabeza, busca liderar este proceso tras su anuncio en julio de que su país reconocerá a Palestina.
Arabia Saudita, representada por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, coorganiza el evento, aunque ambos líderes intervendrán por videoconferencia y no de manera presencial. Entre los asistentes figuran representantes de Reino Unido, Canadá, Australia, Portugal y otros países que han manifestado su disposición a sumarse al reconocimiento.
La agenda prioriza el cese al fuego en Gaza, la liberación de rehenes y el acceso sin restricciones de ayuda humanitaria, según detalló el ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, quien subrayó que la llamada Declaración de Nueva York “no es una promesa vaga para un futuro lejano, sino una hoja de ruta que comienza con las prioridades principales”.
Ya son más de 140 los países que reconocen a Palestina como Estado
Muchos lo hicieron en 1988, cuando el Consejo Nacional Palestino proclamó la independencia, entre ellos China, India, Malasia y Rusia. Más recientemente se sumaron Barbados, España y Eslovenia, que en julio de este año anunció un embargo de armas contra Israel.
El movimiento de reconocimiento estatal ha cobrado fuerza en los últimos días. Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal anunciaron el pasado 21 de septiembre su reconocimiento formal de Palestina, y se espera que Francia y otros cinco países hagan lo propio durante la cumbre. Algunos gobiernos han condicionado este paso a reformas en la Autoridad Palestina y a la normalización gradual de relaciones diplomáticas, en función de los avances en materia de gobernanza y transparencia.
La reacción de Israel y Estados Unidos ante la convocatoria ha sido tajante. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, calificó la cumbre de “circo” y sostuvo que “no creemos que sea útil. De hecho, pensamos que está premiando el terrorismo”. Las autoridades israelíes han advertido sobre posibles represalias, entre ellas la anexión de parte de Cisjordania ocupada y medidas bilaterales específicas contra Francia.
Por su parte, la administración estadounidense ha alertado sobre consecuencias para quienes adopten medidas contrarias a Israel, incluyendo a París. Ambos gobiernos consideran que los esfuerzos internacionales para reconocer a Palestina resultan perjudiciales y los han tildado de maniobras publicitarias.
Según autoridades locales de salud, la campaña militar israelí ha causado la muerte de más de 65 mil palestinos, en su mayoría civiles, y ha provocado desplazamientos masivos, a menudo repetidos, de la población. La violencia de colonos israelíes en Cisjordania también se ha intensificado, mientras la comunidad internacional advierte sobre el riesgo de que la oportunidad para una solución de dos Estados desaparezca definitivamente.
Mientras la comunidad internacional debate medidas concretas, la demanda de los palestinos es clara: el reconocimiento debe traducirse en acciones efectivas que permitan materializar el Estado palestino y avanzar hacia una paz duradera. (El Heraldo de Saltillo)




