Donde no todo es lo que parece
El gran espectáculo político en Coahuila ya ha levantado el telón, y los actores principales están ocupando sus puestos bajo la carpa. Pero más que un circo ajeno, lo que vemos es una coreografía llena de tensiones, rupturas y apuestas anticipadas, rumbo al 2026.
En el centro de la pista tenemos al espectáculo más turbulento: Morena. Los focos se concentran en la disputa por la Delegación del Bienestar, ese poste estratégico que permite distribuir los programas sociales y, de paso, medir la lealtad militante.
Américo Villarreal, delegado federal y pareja de la senadora Cecilia Guadiana, se convirtió en diana. Lo atacan por favorecer a su grupo político —“usando recursos públicos a favor de su novia”— y desde la tribuna los demás grupos morenistas lo cuestionan sin misericordia.
Antonio Attolini escaló el pleito a medios nacionales poniendo en la rueda de la lanza cuchillos Alejandra Salazar, quien lanzó el primer golpe. En lugar de una contienda de gladiadores, es más bien una pelea de circo, donde los conflictos internos se exhiben sin cortapisas. Esa falta de disciplina, históricamente atribuida a la izquierda mexicana, se expresa en público en Coahuila.
Movimiento Ciudadano: extendiendo su red, sin perder el equilibrio sobre la cuerda floja
Movimiento Ciudadano no solo anunció que tendrá candidato en 33 de los 38 municipios del estado —incluyendo Saltillo, Torreón y Piedras Negras— sino que se perfila como una fuerza pujante que busca desmarcarse del duopolio tradicional.
Ese despliegue es como un funambulista que avanza seguro: amplio y ambicioso, pero consciente de que cualquier paso en falso podría propiciar su caída. La tentación del éxito meteórico está ahí; cómo aparece la consolidación consagrada dependerá del próximo acto.
Nuevos partidos locales: carpa nueva para audiencia escéptica
Coahuila verá la aparición de dos nuevos contendientes: Nuevas Ideas y México Avante Coahuila, tras la aprobación del Instituto Electoral, que surtirá vigor desde el 1 de julio de 2025.
Sus debutantes en la escena, por un lado la familia Puente, Orlando Israel Puente Carranza, quien junto con su padre, Edgar Puente, amigo íntimo del exgobernador coahuilense Humberto Moreira, están aún por forjar credenciales. Serán como los domadores: deben ganarse la atención, construir credibilidad y no quedar aplastados por los grandes leones de la política tradicional. El riesgo de caer en la irrelevancia es alto, pero si logran resonar, podrían ser el soplo de aire fresco que muchos ansían.
PRI y su juego de fondo: preparando el ring para 2026
El PRI, trayectoria y fortaleza intacta, sigue afinando su estrategia para la elección del Congreso local en 2026, donde debe mostrar unidad, disciplina y perfiles sólidos.
Carlos Robles Loustaunau, al frente del partido, quiere un elenco creíble y sin fracturas internas: “queremos honestidad, autonomía y capacidad,” dice el discurso oficial. El reto será mantener esa cohesión sin que parezca una mascarada de formalidad. Más que un acto, es un ensayo general para garantizar continuidad del poder en el estado.
El espectáculo apenas comienza. Y como siempre en el Circo Político, lo mejor —o lo peor— está por venir en la pista central.
Esperemos que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.




