
¿Te esfuerzas mucho y sigues estancado?
¿Alguna vez te has sentido atrapado en un ciclo de esfuerzo interminable sin ver los resultados que deseas? Este dolor de percibir que, a pesar de todo tu esfuerzo, no hay avance, puede resultar desalentador en ocasiones.
Cuando estamos a punto de generar un nuevo nivel de crecimiento y plenitud en nuestra vida, podemos encontrarnos sintiendo que estamos trabajando arduamente, repitiendo los mismos patrones y obteniendo los mismos resultados que nos quedan cortos, que repiten las mismas circunstancias y que nos llenan de una señal de que hay que comenzar a pensar y a actuar de manera diferente: el hartazgo.
Este es, precisamente, el momento para comenzar a hacer una poderosa toma de consciencia que nos permita replantearnos el camino y abrirnos a nuevos enfoques y estrategias de crecimiento, cuidando todo el valor que hemos agregado a nuestras vidas.
Entonces, si sientes que no avanzas, que estás cansado, que te encuentras repitiendo una y otra vez las mismas historias vacías, tal vez no estás estancado, sino que te encuentras en el umbral de un nuevo ciclo, dentro de un proceso de aprendizaje que, por no conocerlo, no has sabido cómo avanzar al siguiente nivel.
Howard Gardner, conocido por su teoría de las inteligencias múltiples, en donde establece que cada persona posee una combinación única de inteligencias, como la musical, lógico-matemática, espacial o interpersonal, también propone un enfoque intrigante de los procesos de aprendizaje, compuesto por cuatro pasos esenciales que, tal vez, pueda ayudarte a puedas en qué parte del camino te encuentras y dar el siguiente paso.
El primero consiste en la incompetencia inconsciente: en ese paso podemos percibirnos estancados, haciendo las mismas cosas y obteniendo los mismos resultados. Albert Einstein compartía que era loco pretender tener resultados diferentes haciendo las mismas cosas. Y cuando estamos en este ciclo, promovido por la comodidad y la seguridad de “lo conocido”, comenzamos a sentir insatisfacción, aburrimiento e incomodidad.
De ahí seguimos con la incompetencia consciente: en este punto adquirimos suficiente incomodidad que provoca que generemos la conciencia de que nos falta algo, que lo que hemos logrado nos queda corto, que existe algo más en nuestras vidas por descubrir y experimentar, pero aún no adquirimos la capacidad de reconocer qué es eso que nos falta.
Esa incomodidad, precisamente, es la que nos motiva, ya sea a través de la esperanza o de la frustración, a comenzar un nuevo proceso de crecimiento, abriendo frente a nuestro horizonte dos rutas a seguir: o me quedo como estoy y me conformo, o decido explorar nuevos horizontes hacia un otro nivel de plenitud que podrá alcanzarse en base del aprendizaje y el crecimiento personal.
La fase siguiente nos abre a un camino de competencia consciente: durante este período comenzamos a buscar información y a esforzarnos para poder adquirir nuevas habilidades.
Es un periodo en el que requerimos también esforzarnos y anclarnos en el futuro que deseamos crear para no volver a caer en hábitos que ya no nos son útiles y que son detonados por el cansancio, la impaciencia o el miedo a lo desconocido, haciendo que regresemos a nuestra antigua zona de confort, para seguir obteniendo los resultados limitados que teníamos antes.
Finalmente, cuando nuestro nivel de coherencia y compromiso con nosotros mismos está sustentado por nuestra voluntad, avanzamos a la fase de competencia inconsciente: en ella, cuerpo y mente actúan en sincronicidad, provocando resultados y estrategias de manera inconsciente hacia nuestro éxito.
Nuestro proceso de aprendizaje ha generado nuevas maneras de resolver, de analizar y de decidir frente a las situaciones que, con toda facilidad, bajo la fortaleza de los nuevos hábitos que hemos generado, producen automatizaciones que nos llevan a generar nuevos resultados. Es en ésta etapa cuando, comúnmente percibimos, que nos hemos transformado en una persona o equipo de alto rendimiento.
¿Estás listo para dar ese salto que transformará tu vida por completo?
La verdadera riqueza está en conectar con tu máximo potencial y reprogramar tu mente para alcanzar la plenitud que mereces. A través del coaching con PNL y técnicas de reprogramación hipnótica, te puedo guiar, paso a paso, para que elimines bloqueos, despiertes tu poder interior y pase a ese próximo nivel de éxito, felicidad y realización personal.
No esperes más para convertir tus sueños en realidad. ¡Es hora de crear la vida plena que siempre has deseado! Da el primer paso hoy y comienza tu viaje hacia tu mejor versión.




