Voluntad anticipada: “Decidir a Tiempo, Amar Hasta el Final”
Carmen tiene 82 años, un carácter fuerte y una sonrisa de esas que te abrazan. Un día entró a la notaría con una decisión tomada: quería dejar todo claro sobre su cuidado médico en caso de que algún día ya no pudiera hablar por sí misma.
“No quiero que mis hijos sufran más de lo necesario”, dijo. “Ya viví lo suficiente para saber qué sí quiero… y qué no”.
Y así, firmó su voluntad anticipada.
Este documento, aún poco conocido pero muy valioso, que permite decirle al mundo:
“Cuando llegue el final, quiero que me cuiden con cariño, pero sin alargar el sufrimiento”.
No es eutanasia, no es nada raro. Es solo la manera más humana de decir: “Estoy en paz con mi decisión”.
Y aquí es donde entra el notario. Sí, el mismo que vemos para escrituras o testamentos, también puede ayudarnos en esto. Te explica, te escucha y deja todo por escrito, con validez legal. Nada de confusiones ni pleitos familiares. Solo respeto por tu voluntad.
En Coahuila, este documento permite a cualquier persona dejar por escrito qué tipo de cuidados desea recibir —o rechazar— si llega a enfrentar una enfermedad terminal o irreversible. La gran ventaja es que puede firmarse ante notario público, lo que le da fuerza legal y seguridad tanto al paciente como a su familia.
No se trata de tenerle miedo a la muerte. Se trata de vivir con tranquilidad hasta el final.
Carmen salió de la notaría más ligera. No por el documento, sino por la decisión. Y nos dejó a todos con una lección:
“Decidir cómo queremos partir, también es una forma de cuidar a los que amamos.”
- El Lic. José Rodrigo Treviño Siller es el Notario Público Numero # Treinta en Saltillo.





