ADIÓS FRANCISCO

Cuando estaba saliendo de Saltillo para Roma, algunas personas muy cercanas me comentaron: “probablemente te toque Cónclave”, yo les respondí que no creía, pues veía al papa Francisco muy fuerte; y de hecho la primera vez que lo pude ver pude constatar su muy buen aspecto físico, salud y lucidez mental, por lo que, además de darme gusto, nunca abrigué la posibilidad de estar en su funeral. Hoy sábado 26 de abril de 2025, estuve en este “adiós al papa”. Y me tocaron dos, pues también el 5 de enero del 2023, estuve en el funeral del ´papa Benedicto XVI. De hecho, hablando de Benedicto XVI, siempre me quedé con las ganas de poder saludarlo, pero lo posponía mientras me “aclimataba” a Roma, (por eso nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy) y en tres meses el papa emérito, ya había partido.

Pero hoy fue un día muy diferente, (este sábado) para empezar por el clima, a diferencia del funeral de Benedicto XVI, acaecido en pleno invierno romano, ahora es primavera, la mañana está muy fresca, pero la tarde fue muy cálida; hoy tocó año jubilar, y en las fechas en las que estaba programada la canonización muy esperada por muchos de Carlo Acutis, por la que había ya en la ciudad muchos contingentes de jóvenes venidos de diferentes partes del mundo. La otra diferencia es que, en la anterior, Benedicto XVI era papa emérito y ahora Francisco papa “reinante”. Y la última fue, que desde 1903 un papa no salía del Vaticano para ser sepultado en otra basílica (Santa María la Mayor), por lo que hubo después de más de un siglo, un cortejo fúnebre papal por las calles de Roma.

Muy temprano desde las cinco ya habían partido algunos sacerdotes para hacer fila y poder entrar a la misa, yo me fui con otro grupo a las cinco treinta, al llegar nos encontramos con la sorpresa que estaban cerradas las entradas habituales, así que tuvimos que rodear y meternos en un mar de gente; los italianos reconocen que los eventos multitudinarios los rebasan, en pocas palabras que no tienen buena logística, y es que querer que todos entraran por una sola puerta, es caótico, y así fue. Pero entramos y nos acomodamos en el lugar reservado para los sacerdotes, me tocó uno con muy buena vista, y la espera no se nos hizo larga. Ciertamente los jefes de estado que se hicieron presente acapararon la atención, principalmente Donald Trump, Volodymyr Zelensky y sobre todo Javier Milei de Argentina, en las reacciones de la gente se notó.

La misa inició a las diez de la mañana, presidida por el Cardenal Giovanni Battista Re. La liturgia impecablemente bella, los cantos, la procesión, todo en un orden que te introduce a un acto divino, pues lo bien hecho atrae por sí mismo. Para concluir la celebración, después de la oración postcomunión, y de la letanía de los santos, se entonó en griego la Supplicatio Ecclesiae Orientalium, que es del oficio de difuntos de la liturgia bizantina, esta fue entonada frente al féretro del papa por los patriarcas, arzobispos mayores y metropolitanos de las Iglesias católicas orientales, fue realmente estremecedor escuchar dicho oficio. Concluida la ceremonia, el féretro del papa fue llevado a su última morada en Santa María Mayor.

Roma vio un cortejo fúnebre papal después de más de un siglo, ya nadie de los que vieron el de León XIII en 1903 vive, pero gracias a los modernos medios de comunicación y a la tecnología, esas imágenes quedaron registradas para siempre. Este cortejo que pasó por los principales puntos de esta hermosa ciudad, dio la oportunidad a los romanos y extranjeros de decirle al papa Francisco “Adiós”.