CÁPSULAS SARAPERAS

Los cines de aquel Saltillo

En esta ocasión te platico del lugar, más bien de los lugares, en los cuales los Saltillenses de la década de los 50´s, 60´s y 70´s disfrutaban de las películas y de algunos otros espectáculos.

En aquellos años, a pesar de ser una pequeña ciudad, pero eso sí, hermosa, los Saltillenses podían ir a varios cinemas para ver películas o algunas caravanas de artistas.

El Cinema Palacio, que estaba ubicado en el cruce de Manuel Acuña y nuestra emblemática calle de Victoria, era el cine más elegante, contaba con la gran novedad de aquellos años, calefacción y aire acondicionado, su inauguración fue encabezada por el entonces Gobernador de Coahuila, General Benecio López Padilla, el 1 de diciembre de 1941, su primer propietario fue Don Gabriel Ochoa Aguirre. En este cine, todos los domingos, había matinée para los niños, de hecho, mis hermanos y yo alcanzamos a ir, dichas funciones daban inicio muy temprano. En los 50´s y 60´s se acostumbraba ir a misa muy temprano a San Esteban, para después entrar al Cinema Palacio para disfrutar de la matinée.

El Cine Saltillo estaba ubicado sobre la de Aldama, con techo de lámina, estructura de madera, piso de concreto que lo convertía literalmente en un congelador, sin embargo, el material con el cual se construyó no evitó que tuviera palcos y un segundo piso, para poder disfrutar de películas y caravanas de artistas que eran patrocinadas por Corona y Coronita, tan buena la grande como la chiquita. Artistas de gran renombre visitaron nuestra hermosa ciudad de Saltillo para presentarse en el Cine Saltillo, como lo fueron Los Panchos, Los Diamantes, Los Xochimilcas, Tin – Tán, José Alfredo Jiménez, Tongolele, Pérez Padro, entre muchos más y Lucha Villa quien por cierto le dio una cacheta a quien osó darle una nalgada antes de subir al escenario.

Sobre nuestra calle de Juárez entre Matamoros y Arteaga teníamos el Cine Royal el cual contaba con la famosa “gayopa”, que no era otra cosa más que el segundo piso, ambos pisos tenían butacas de madera, por cierto, este cine contaba con los baños al pasar la taquilla, a diferencia del Cine Saltillo que los tenía al interior de la sala.

En la calle de Abasolo los Saltillenses de aquellos años contaban con el Cinelena, y le aclaro estimada y estimado Saltillense que se escribe pegado la “e” intermedia es compartida por Cine y Elena, instalaciones más modernas que el Cine Royal, pues contaba con butacas acolchonadas y respaldo de madera.

El Cine Florida, se inauguró con la película “Trapecio” con los artistas Burt Lancaster, Tony Curtis, Gina Lollobrigida y la mexicana Katy Jurado, película que se proyectó a colores y el precio del boleto fue de 50 centavos. En ese mismo cine, el Florida, se transmitían hasta 10 películas distintas al día, donde los asistentes tenían el derecho a la permanencia voluntaria, por lo que los Saltillenses podían entrar por la mañana y con el mismo boleto ver 10 largometrajes y salir ya de noche. El resto de los cines en aquellos años, proyectaban dos películas, las cuales se podían ver con el mismo boleto y también se tenía la permanencia voluntaria.

Por cierto, aquí en nuestra hermosa ciudad de Saltillo también contábamos en aquellos años con un autocinema el cual estaba ubicado en el mismísimo Cerro del Pueblo.

 

Autor

Francisco Tobías
Francisco Tobías
Es Saltillense*, papá de tres princesas mágicas, Rebeca, Malake y Mariajose. Egresado de nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Coahuila, en donde es catedrático, es Master en Gestión de la Comunicación Política y Electoral por la Universidad Autónoma de Barcelona, el Claustro Doctoral Iberoamericano le otorgó el Doctorado Honoris Causa. Es también maestro en Administración con Especialidad en Finanzas por el Tec Milenio y actualmente cursa el Master en FinTech en la OBS y la Universidad de Barcelona.
Desde el 2012, a difundido la historia, acontecimientos, anécdotas, lugares y personajes de la hermosa ciudad de Saltillo, por medio de las Cápsulas Saraperas.
*El autor afirma que Saltillense es el único gentilicio que debe de escribirse con mayúscula.