
La OMS alerta: 1 de cada 4 adolescentes no hace ni una hora de ejercicio en toda la semana. Solo el 14 por ciento se mueve a diario. Llevamos 15 años sin mejorar y las niñas son las más afectadas.
Ginebra, Suiza.- Unos 240 millones de jóvenes de entre 11 y 17 años (uno de cada cuatro en el mundo) no realiza ni un solo día a la semana los 60 minutos de actividad física diaria que recomienda la OMS para mantenerse sano. Es la principal conclusión de un nuevo estudio de la Organización Mundial de la Salud publicado este miércoles 4 de noviembre en ‘The Lancet Global Health’.
El trabajo, titulado ‘A generation missing out: global trends in adolescent physical activity, 2010–2025’ y elaborado por Fiona Bull y Juana Willumsen, del Equipo de Actividad Física de la OMS, analiza 389 encuestas de 140 países y territorios, con más de 3.2 millones de adolescentes. La muestra representa cerca del 60 por ciento de la población joven mundial.
Los datos muestran un estancamiento preocupante. En promedio, los adolescentes sólo alcanzan la hora de ejercicio moderado o intenso (caminar rápido, correr, ir en bici, hacer deporte, bailar) unos 2.7 días a la semana, muy lejos de la recomendación de hacerlo a diario.
Sólo el 13.9 por ciento logra cumplir los 60 minutos los siete días, según la OMS. Es menos que hace una década, cuando ese porcentaje rondaba el 19 por ciento. Si se mira la inactividad total, el 24 por ciento reconoció no haber hecho ni siquiera una hora de actividad en toda la semana anterior.
La organización habla de “falta de avances a nivel mundial en los últimos 15 años”. Las cifras prácticamente no se han movido desde 2010.
La brecha de género, muy marcada
Las adolescentes son las más afectadas. El 28 por ciento de ellas no reportó ningún día activo en la última semana, frente al 22 por ciento de los chicos. Y solo el 11 por ciento de las chicas hace ejercicio todos los días, comparado con el 17 por ciento de los varones. La diferencia se repite en todas las regiones.
“La solución no consiste en decirles a los adolescentes que se esfuercen más. Se trata de garantizar que colegios, calles y barrios sean lugares donde sea seguro, fácil y normal moverse, jugar y mantenerse activos”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La inactividad, recuerda la OMS, es un factor de riesgo importante para enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y algunos cánceres. Por el contrario, moverse con regularidad mejora la salud física y mental, el aprendizaje, la autoestima y la conexión social.
Un objetivo que no se alcanzará si no hay cambios
El Plan de acción global sobre actividad física 2018-2030 de la OMS se propuso reducir un 15 por ciento la inactividad respecto a 2010. Para lograrlo, el porcentaje de adolescentes que no cumple los siete días debería bajar del 86 por ciento actual al 73 por ciento en 2030.
Pero las proyecciones del informe indican que, sin un cambio de rumbo, esa proporción se mantendrá casi igual al final de la década.
Para revertirlo, la OMS propone una hoja de ruta en cuatro ejes:
- Transformar el entorno. Alinear políticas de educación, transporte, urbanismo, deporte y salud, proteger una educación física inclusiva y de calidad durante toda la escolaridad, y hacer partícipes a los propios adolescentes en el diseño de espacios y programas.
- Cerrar la brecha de género. Combatir normas sociales que limitan a las niñas, mejorar la seguridad en calles y espacios públicos y dar más visibilidad a las mujeres en el deporte.
- Llegar a los que menos se mueven. Priorizar a jóvenes de comunidades desfavorecidas, con discapacidad o con barreras económicas, con subsidios, vales y programas en lugares donde ya se reúnen, no solo en instalaciones deportivas.
- Mejorar los datos. El informe reconoce la falta de información, sobre todo en países de ingresos bajos y medios, y que muchas encuestas son anteriores a las Directrices de la OMS de 2020. Propone incorporar dispositivos wearables para medir con más precisión y exige coordinación sostenida entre salud, educación, transporte y deporte, con inversión a largo plazo y rendición de cuentas.
La OMS subraya que las cifras muestran un estancamiento en los esfuerzos por lograr el objetivo de que la inactividad física se reduzca un 15 % en 2030 y pide para revertirlo más inversión y acciones coordinadas entre sectores como el educativo, el sanitario, el deportivo o los transportes para fomentar mejores hábitos.
“Debemos facilitar la actividad física en la vida cotidiana de nuestros adolescentes y de todos nosotros”, resumió la jefa de la Unidad de Promoción de la Actividad Física y Prevención de los Daños Relacionados con el Alcohol de la OMS, Fiona Bull.
La experta pidió en este sentido que la actividad física y el movimiento “vuelvan a tener un papel central en la educación”.
También sugirió que los sistemas de transporte público faciliten los desplazamientos a pie y en bicicleta, pero que estas opciones sean cómodas y accesibles, “preferibles a otras alternativas”.
Frente al sedentarismo, a menudo asociado al tiempo que se pasa frente a las pantallas, los especialistas de la OMS recomendaron gestos sencillos, como levantarse y caminar periódicamente. (El Heraldo de Saltillo)
https://www.who.int/publications/i/item/387961

