lunes, octubre 19, 2026
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Cáncer de mama: mitos y realidades

Imagen creada con IA

Monterrey, NL.- Pese a la creciente información sobre el cáncer de mama, persisten mitos y temores. Conoce qué es cierto y qué no.

Mito:

“Si no hay antecedentes familiares, no me puede dar cáncer de mama”.

Realidad:

Desafortunadamente suele ser todo lo contrario.

Cerca del 90 por ciento de las pacientes con cáncer de mama no tienen antecedentes familiares.

Por ello, toda mujer debe conocer sus factores de riesgo y realizar los estudios de detección recomendados de acuerdo con su edad y situación particular.

Mito:

“Si tengo una bolita y no me duele, seguramente no es cáncer”.

Realidad:

El cáncer de mama no duele, es una enfermedad silente sobre todo en sus inicios.

Una tumoración nueva, cambios en la forma o tamaño de la mama, retracción del pezón, alteraciones de la piel, secreción sanguinolenta o la aparición de una masa en la axila son algunos signos que deben ser evaluados.

No todo nódulo es cáncer -de hecho, muchas lesiones mamarias son benignas-, pero cualquier cambio nuevo merece atención médica y sobre todo, a mayor edad, es mayor el riesgo de que sea maligno.

Mito:

“La mastografía puede provocar cáncer por la radiación”.

Realidad:

La mastografía utiliza dosis bajas de radiación y continúa siendo la principal herramienta para la detección temprana del cáncer de mama.

Su ventaja es que puede identificar lesiones muy pequeñas, incluso antes de que puedan sentirse mediante la exploración y muchas veces antes de verse en un ultrasonido.

El beneficio de detectar oportunamente un cáncer de mama supera ampliamente el pequeño riesgo asociado con la exposición a la radiación del estudio.

Mito:

“Una biopsia hace que el cáncer se riegue”.

Realidad:

Este es uno de los mitos que más temor genera y que debemos combatir con mayor claridad.

La biopsia realizada correctamente no provoca que el cáncer se disemine.

Por el contrario, contar con un diagnóstico preciso permite seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Mito:

“Encontrar cáncer de mama significa perder la mama”.

Realidad:

No necesariamente. Actualmente, muchas pacientes pueden ser tratadas mediante cirugía conservadora de mama, retirando el tumor con márgenes adecuados y preservando el resto de la glándula, generalmente complementada con radioterapia cuando está indicada.

La cirugía moderna busca no solamente tratar adecuadamente la enfermedad, sino hacerlo procurando conservar, siempre que sea oncológicamente seguro, la imagen corporal y la calidad de vida de la paciente.

Mito:

“Todos los cánceres de mama son iguales”.

Realidad:

El cáncer de mama no es una sola enfermedad.

Existen diferentes tipos y subtipos tumorales.

Actualmente analizamos características como los receptores hormonales, HER2 y otros marcadores que ayudan a conocer el comportamiento del tumor y a seleccionar tratamientos específicos.

Por eso, dos mujeres con tumores aparentemente similares pueden recibir tratamientos diferentes.

Hoy hablamos cada vez más de medicina personalizada: tratar a la paciente correcta, con el tratamiento correcto, en el momento correcto.

Mito:

“Si me diagnostican cáncer, necesariamente necesitaré quimioterapia”.

Realidad:

No todas las pacientes requieren quimioterapia.

Dependiendo del tipo de tumor, tamaño, ganglios, características biológicas, edad y otros factores, el tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, terapia hormonal, medicamentos dirigidos, inmunoterapia o quimioterapia.

Incluso existen pruebas genómicas que, en pacientes seleccionadas, pueden ayudar a estimar el beneficio de administrar quimioterapia.

Hoy el tratamiento del cáncer de mama es mucho más individualizado que hace algunos años.

Mito:

“Un golpe en el seno puede provocar cáncer”.

Realidad:

Los traumatismos no son considerados una causa de cáncer de mama.

A veces, tras un golpe, una mujer comienza a revisarse con mayor atención y descubre una lesión que probablemente ya se encontraba ahí.

También pueden aparecer cambios benignos posteriores a un traumatismo.

Pero si después de un golpe persiste una masa o alteración, debe ser evaluada.

Mito:

“Los hombres no padecen cáncer de mama”

Realidad:

Aunque es mucho menos frecuente, los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama.

Una masa detrás del pezón, retracción, secreción o cambios en la piel deben ser motivo de valoración médica también en el hombre.

Mito:

“Tener cáncer de mama es una sentencia de muerte”.

 

Realidad:

Definitivamente no. Los avances en diagnóstico, cirugía, radioterapia y tratamientos sistémicos han transformado profundamente el pronóstico de esta enfermedad.

Y existe un mensaje que debemos repetir: “Cáncer de mama es una enfermedad curable siempre y cuando se detecte a tiempo”.

Cuando el cáncer de mama se diagnostica en etapas iniciales, las posibilidades de tratamiento exitoso son considerablemente mayores y, en muchas pacientes, podemos utilizar tratamientos menos extensos. (AGENCIA REFORMA)