Pueden explorarse técnicas que permitan un fracking sin agua, como se ha estado haciendo en China, utilizando fluidos anhidridos como el CO2 o el nitrógeno líquido, señala el presidente del Colegio
Dentro de las actividades que se llevaron a cabo el viernes 5 de junio, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la Organización de Vecinas y Vecinos de Saltillo y el Departamento de Sociología de la División de Ciencias Socioeconómicas de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), brindaron un espacio para el Colegio de Economistas de Coahuila, A.C., el cual participó con el conversatorio titulado ¿El frackingen México?, donde se abordaron las problemáticas derivadas de esta técnica de explotación de gas no convencional.
El conversatorio estuvo integrado por el M.C. Alberto Damián Flores Araujo, presidente del Colegio de Economistas de Coahuila, quien abordó su participación desde el punto de vista del estrés hídrico que enfrenta el estado de Coahuila, señalando que de los 28 acuíferos de la entidad, 19 se encuentran en déficit y 9 tienen disponibilidad media anual positiva, sin embargo, los acuíferos donde se ubican los yacimientos de gas shale tienen déficit, por lo que de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) no se pueden otorgar nuevas concesiones para hacer uso de las aguas nacionales. En este sentido, pueden explorarse técnicas que permitan un fracking sin agua, como se ha estado haciendo en China, utilizando fluidos anhidridos como el CO2 o el nitrógeno líquido, o, por otro lado, desde el uso de aguas salobres, que son aguas con una salinidad menor que el agua de mar, pero que no son aptas para el consumo humano y para la agricultura. Además, la Ley Federal de Derechos otorga exenciones fiscales a quien use este tipo de aguas, siempre y cuando se demuestre que tienen una concentración de 2,500 mg/L de sólidos disueltos totales.
Por otro lado, el Dr. Sergio Colin Castillo (UA de C), habló sobre la importancia de que cualquier discusión relacionada con el fracking debe construirse a partir de información verificable y no únicamente de percepciones, destacando la importancia de trabajar con datos y con hechos, lo anterior permitirá conocer cuales son los verdaderos impactos y cuales alternativas son las más adecuadas.
El expresidente del Colegio de Economistas de Coahuila, el Mtro. Jesús Javier González Alcázar, señaló que cualquier evaluación debe considerar simultáneamente los beneficios económicos y las externalidades negativas que podría generar la explotación de gas shale. Además, señaló que la actividad podría traducirse en generación de empleo, inversión e ingresos públicos, pero advirtió que también sería necesario establecer mecanismos fiscales que permitan atender los costos ambientales derivados de la explotación y evitar que estos recaigan exclusivamente en las comunidades afectadas, retomando la importancia de los impuestos ambientales, o pigouvianos.
Por su parte, los doctores Gregorio Castro Rosales (UAAAN) y el Dr. Horacio Cardenás Zardoni (UA de C), señalaron la importancia de los costos sociales y de los posibles impactos que se pueden suscitar en las comunidades donde se llegase a practicar el frackingde manera directa, por lo que, abordar todas las implicaciones de esta técnica desde la perspectiva académica, social y legal, son fundamentales para que, de llegarse a dar, sea lo más transparente posible.
Por último, se contó con la participación del Dr. Luis Fernando Camacho Ortegón (UA de C), quien es un referente nacional en el estudio de sistemas geológicos en el norte de México. Destacándose en su labor científica en la innovación y sostenibilidad de la industria extractiva, destacando por su profundo análisis de sistemas petroleros complejos, yacimientos no convencionales, cuencas carboníferas y viabilidad de recursos minerales estratégicos, contribuyendo directamente a las prioridades energéticas del país. Dentro de su intervención destacó la importancia de los estudios técnicos con los diversos escenarios que permitan a las autoridades federales en la materia tomar una decisión clave para que en dado caso que el fracking vaya, este se lleve a cabo con la mayor responsabilidad ambiental y social posible.
Ante un tema tan complejo como la fracturación hidráulica, surgen diversas conclusiones. No obstante, el verdadero desafío radica en alcanzar la autonomía energética y reducir la dependencia de las importaciones de gas estadounidense. Para lograrlo, es indispensable un cambio estructural donde el gobierno federal invierta en investigación y desarrollo. Solo así se podrá implementar tecnología de vanguardia y dejar atrás herramientas obsoletas que elevan los índices de contaminación. El desarrollo de estas capacidades internas será clave para que el cambio hacia energías limpias se convierta en una realidad.
En conclusión, el Colegio de Economistas de Coahuila dejó en claro que el debate sobre el fracking en Coahuila no puede abordarse de manera simplista, sino a través de un equilibrio riguroso entre la viabilidad técnica, el impacto social y la urgencia ambiental. Los panelistas coinciden en que la severa crisis de estrés hídrico en la región obliga a explorar alternativas tecnológicas sustentables (como el uso de fluidos anhidros o aguas salobres), respaldadas por datos verificables, estudios de costo-beneficio y mecanismos fiscales que protejan a las comunidades locales. En última instancia, si México aspira a la autonomía energética y a una transición real hacia energías limpias, el gobierno federal debe asumir la responsabilidad de invertir en investigación y desarrollo, garantizando que cualquier decisión estratégica se tome con absoluta transparencia, bases científicas y la máxima responsabilidad ambiental. (El Heraldo de Saltillo)



