miércoles, junio 3, 2026
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Prevención, la mejor jugada en el mundial

Rosa María Wong Chew y Jorge Baruch Díaz Ramírez sugirieron a quienes visitarán las tres sedes mexicanas tomar medidas para resguardar su salud durante su estancia en la justa deportiva

Ciudad de México.- Vacunarse antes de viajar, contratar un seguro médico internacional, utilizar repelente contra insectos, hidratarse y protegerse del calor, son algunas de las sugerencias de especialistas de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, para quienes asistirán en México a la Copa Mundial de Futbol 2026, y en la cual se espera una concentración de aproximadamente 5.5 millones de personas.

La prevención es la mejor jugada. Se debe actualizar el esquema de vacunación y consultar una clínica especializada en medicina del viajero; contar con seguro médico especialmente para quienes se traslada a Estados Unidos (EUA) donde la atención médica es costosa; y aplicarse repelente para evitar dengue, zika u otras enfermedades trasmitidas por mosquitos, informó Jorge Baruch Díaz Ramírez, jefe de la Clínica de Atención Preventiva del Viajero de la UNAM.

En conferencia de prensa en el auditorio Dr. Ramón de la Fuente del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la FM, también recurrir al protector solar, usar gorra, lentes y evitar la exposición prolongada al Sol durante las horas de mayor temperatura (de 10:00 a 16:00 horas); además de preservativos para proteger la salud sexual.

Para los pacientes crónicos con padecimientos como asma, diabetes e hipertensión, es esencial llevar medicamentos suficientes para toda la estancia, portar recetas médicas y resumen clínico, identificar hospitales y farmacias cercanas al estadio y sitio de alojamiento, añadió.

Rosa María Wong Chew, jefa de la subdivisión de investigación clínica de la División de Investigación de la FM, compartió que existen particularidades por región: en la zona norte/centro de México se registra golpe de calor extremo (especialmente en Monterrey con temperaturas de 35 a 40 grados Celsius); altitud y radiación ultravioleta (en Ciudad de México a 2,240 metros de altura), fiebre tifoidea y hepatitis A; mientras que en las zonas tropicales país hay amenaza de dengue, zika y chikunguya.

Alertó que en la Unión Americana hay alta incidencia de sarampión en comunidades no vacunadas, enfermedad meningocócica e infecciones de transmisión sexual como VIH y sífilis; en tanto que en Canadá afecciones por humo de incendios forestales y rabia silvestre (en murciélagos y mapaches).

La especialista detalló que existe riesgo de sarampión en niñas, niños y adultos no vacunados, que se manifiesta con fiebre y manchas blancas al interior de las mejillas; de influenza, con una cepa del hemisferio sur circundando que causa fiebre súbita y dolor muscular intenso; y COVID-19, especialmente en espacios cerrados y estadios, con dificultad respiratoria y pérdida de olfato.

Especialmente en EUA puede haber meningococo por hacinamiento masivo en hostales y estadios, enfermedad que causa rigidez en la nuca y fotofobia (intolerancia a la luz) que puede ser letal.

Botiquín

Díaz Ramírez propuso tener un botiquín del viajero con repelente contra insectos (con mínimo 20 por ciento de DEET, el ingrediente más activo); medicamentos de uso crónico con recetas digitalizadas con código QR y traducidas; antipiréticos (para disminuir la fiebre) y analgésicos de primera línea; al igual que sales de rehidratación oral en sobres.

También incluir gorra y lentes, cubrebocas para hacinamiento o mala calidad del aire; gel antibacterial con más de 60 por ciento de alcohol; lavado frecuente de manos con agua y jabón; ropa clara de manga larga y llevar consigo botella de agua purificada y sellada para rehidratarse constantemente.

En cuanto a los alimentos, evitar el alto riesgo por hielos de procedencia dudosa y agua de grifo; ensaladas y mariscos crudos y leche sin pasteurizar; al igual que aquellos que se comercializan en la vía pública. En caso de tres o más evacuaciones con fiebre o deshidratación, buscar atención médica y no ingerir antibióticos sin prescripción médica. (UNAM)