
Las restricciones impuestas a la exportación de ganado mexicano tras los recientes brotes de gusano barrenador carecen de fundamento técnico y, lejos de contener la plaga, amenazan con acelerar su expansión hacia el norte debido al inminente ocultamiento de casos por parte de los productores agropecuarios.
Así lo advirtió el especialista e investigador Luis Alberto Aguirre Uribe, exrector de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN). El académico señaló que el bloqueo comercial genera un incentivo perverso para que los ganaderos no reporten las reses afectadas por temor a perder su patrimonio, lo que dinamitará la estrategia de alerta temprana.
De acuerdo con Aguirre Uribe, la suspensión de las exportaciones no se justifica desde el punto de vista sanitario, a diferencia de otras enfermedades virales o bacterianas de difícil detección, la presencia del gusano barrenador es evidente a simple vista.
Explicó que basta con una revisión física de las reses para comprobar que no tengan heridas abiertas infestadas, mientras que históricamente, las campañas de erradicación exitosas se lograron sin necesidad de suspender los flujos comerciales entre México y Estados Unidos.
Manifestó que ambos países deberán corregir la medida actual mediante la negociación de nuevos protocolos y acuerdos sanitarios basados en la inspección de campo.
Externó que el riesgo de que el insecto llegue a territorio estadounidense en el corto plazo es latente. Aunque una mosca puede volar de forma autónoma hasta 20 kilómetros por día, las condiciones meteorológicas juegan a su favor.
Pero que la ligereza del insecto le permite ser arrastrado por las corrientes de aire y el viento sopla a 50 kilómetros por hora, la mosca avanza a esa misma velocidad hacia nuevas zonas ganaderas.
Para el especialista, la verdadera solución de fondo para México no radica en los bloqueos comerciales, sino en retomar el control biológico mediante la reinstalación de la biofábrica de moscas estériles en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, la cual fue clausurada en el año 2018. (INFONOR)




