
Gustavo de la Cruz Martínez, Sinuhé Jurado Pulido y Ana Eloísa Heredia García resaltaron los beneficios de las nuevas tecnologías y la capacitación del profesorado para aprovecharlas
Ciudad de México.- Las tecnologías emergentes en la educación son una herramienta digital y oportunidad para reimaginar lo que hacemos los docentes y cómo cambian, aprenden e interactúan los estudiantes quienes construyen conocimiento, consideró el profesor en la Facultad de Ciencias y en la Maestría en Ciencia e Ingeniería de la Computación, Gustavo de la Cruz Martínez.
El también técnico académico en el Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT) emplea en sus clases realidad virtual y aumentada, además de inteligencia artificial generativa para que los estudiantes la usen, participen en experiencias inmersivas y el conocimiento que se genera sea más significativo.
Integrante del proyecto Aula del Futuro (creado en el ICAT e instalado en ocho escuelas de bachillerato, cinco facultades, tres institutos y una biblioteca, todos de la UNAM), explicó que este busca transformar los espacios educativos tradicionales en entornos más flexibles que favorezcan la interacción, colaboración y construcción del saber.
“Aquí la tecnología no es el centro del proceso educativo, sino un medio para generar situaciones de enseñanza-aprendizaje orientadas por objetivos pedagógicos claros; se debe cuestionar, analizar y utilizar de manera ética y reflexiva”, señaló el doctor en Computación.
Mientras las y los alumnos recurren cada vez menos al lápiz y papel y son más hábiles con sus teléfonos celulares, el personal docente enfrenta resistencias y a veces no se anima a manejar inteligencia artificial (IA) en sus clases, precisó.
Más atractivo
De acuerdo con el profesor de la Facultad de Odontología, Sinuhé Jurado Pulido, permite diseñar secuencias didácticas que pueden integrar para beneficiar el aprendizaje, ahorrar tiempo y acceder a búsquedas de datos. Pero numerosos profesores tienen cierto rechazo y dudas sobre su implementación,
Docente en odontopedriatría, desde hace 15 años se interesó en el manejo tecnológico en la docencia, tomó cursos para aprender la IA y ahora es facilitador para que sus pares la incorporen en las clases. Es renovarse o morir, sostuvo.
Para Jurado Pulido es una aliada para facilitar la exposición de temas y la presentación de trabajos, pero no que sustituya el aprendizaje ni el proceso creativo del profesorado y alumnado
En Odontología aplicamos los exámenes ECOES (Espacio Común de Educación Superior en México), donde los estudiantes tienen que poner en práctica sus conocimientos en simuladores dentales, y resolver problemáticas concretas de la práctica clínica con un paciente.
Ana Eloísa Heredia García, profesora de la Facultad de Derecho, se familiarizó con el empleo de herramientas en el Poder Judicial de la Federación en un área de bases de datos jurídicas. “Para captar al alumnado hay que relacionarse con las tecnologías de la información y comunicación y conocer bases de datos, procesadores de textos y ahora IA”.
A decir de la jurista, no podemos prohibirles que acudan a la inteligencia artificial, debemos guiarlos sobre cómo emplearla y para ello hay que conocer las plataformas y recursos tecnológicos. No hay que estigmatizarla, sino usarla como herramienta para allegarnos información que luego debemos cotejar en fuentes originales.
La doctora en derecho sugirió llevar a cabo “una cruzada” para que los docentes conozcan las virtudes de recurrir a videos, gafas de realidad virtual y consultas rápidas que les agilicen sus clases. “El trabajo docente así avanza y resulta más atractivo para los estudiantes”. (UNAM)





