jueves, mayo 28, 2026
Inicio MEXICO Segob alerta sobre nueva modalidad de estafa telefónica

Segob alerta sobre nueva modalidad de estafa telefónica

 

Ciudad de México.- La Secretaría de Gobernación (Segob) alertó sobre una nueva modalidad de fraude; a través de sus redes sociales la institución reportó que es falsa una notificación que circula a nombre de Presidencia de la República, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones y la Segob.

La Segob advirtió sobre la circulación de mensajes falsos en aplicaciones de mensajería móvil que prometen premios, apoyos económicos y beneficios relacionados con líneas telefónicas. Se trata de una modalidad de fraude para tratar de suplantar identidades y robar información personal.

Dicha alerta surgió luego de que usuarios compartieran imágenes de supuestos avisos atribuidos a la Segob y a otras instituciones, en los que se asegura que determinadas líneas telefónicas resultaron ganadoras de concursos organizados presuntamente por compañías de telefonía y organismos gubernamentales.

En los mensajes fraudulentos se menciona a las siguientes empresas telefónicas: Telcel, AT&T, Movistar, CFE Internet y Bait. Tras ello, la dependencia federal señaló a través de sus redes sociales que la información que circula en estas cadenas es completamente falsa y forma parte de intentos de fraude.

De acuerdo con lo dicho en la circular, los supuestos ganadores recibirán dinero y equipos celulares.

Se ofrecen dos opciones para reclamar el pago:

  • Acudir a las oficinas de juegos y sorteos en la CDMX
  • Efectuar desde el interior de la República dos recargas de 200 pesos cada una o 3 recargas de 100 pesos cada una

La notificación está supuestamente firmada por la secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, si bien ya se informó que se trata de un evento y premios falsos.

Las imágenes compartidas en redes sociales muestran documentos con logotipos oficiales y textos donde se solicita a las víctimas realizar pagos, recargas telefónicas o entregar comprobantes para supuestamente liberar premios. Además, los mensajes falsos incluyen instrucciones para acudir a oficinas en la Ciudad de México o efectuar transferencias bancarias con la promesa de recibir posteriormente el dinero del premio.

Derivado de ello, la dependencia federal explicó que este tipo de cadenas buscan engañar a las personas para obtener datos sensibles, cometer suplantación de identidad o realizar fraudes financieros: “Se trata de un intento de fraude, suplantación de identidad o robo de información personal”.

En México, el plazo oficial para registrar las líneas telefónicas móviles vence el 30 de junio de 2026, de acuerdo con los lineamientos difundidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).

Sin embargo, hasta mayo, según registros oficiales, solo se han registrado el 30 por ciento del universo estimado de líneas celulares en el país.

Esto se debe a factores como:

  • La impunidad en las estafas telefónicas

Uno de los factores más importantes es que, pese a años de denuncias por extorsiones, fraudes y llamadas criminales, la mayoría de los casos quedan sin resolver. Para buena parte de la población, registrar la línea no representa una solución real porque los delincuentes continúan operando sin consecuencias.

  • Desconfianza en el gobierno y el uso de datos personales

Muchos mexicanos consideran que registrar su línea telefónica implica entregar información sensible a instituciones que no han garantizado la protección adecuada de los datos ciudadanos. Existe el temor de filtraciones, espionaje o uso político de la información.

  • Percepción de que el ciudadano carga con la responsabilidad

Muchas personas consideran injusto que se exija a los usuarios registrarse cuando las autoridades no han logrado frenar redes de fraude telefónico, centros de extorsión o el uso ilegal de chips telefónicos dentro de cárceles y grupos criminales.

  • Falta de confianza en la capacidad de las autoridades

Existe la percepción de que, aun teniendo bases de datos y registros, las autoridades no investigan ni castigan eficazmente a quienes realizan fraudes telefónicos. Esto provoca que el registro sea visto como una medida burocrática más, sin resultados concretos.

  • Temor a que aumenten los riesgos de extorsión

Algunos usuarios creen que concentrar información personal y números telefónicos en un padrón podría facilitar filtraciones que terminen siendo utilizadas precisamente por redes criminales para cometer más fraudes o extorsiones.

  • Antecedentes negativos de otros padrones

En México han existido intentos anteriores de registrar líneas telefónicas, como el RENAUT, que terminaron fracasando y con reportes de filtración de datos. Ese antecedente fortaleció la idea de que el registro no reduce delitos y sí pone en riesgo la privacidad.

  • Sensación de inutilidad frente al crimen organizado

La población observa que muchas llamadas de fraude provienen de sistemas sofisticados, números virtuales o incluso operaciones desde penales. Esto genera la idea de que registrar líneas de ciudadanos comunes no afecta realmente a las organizaciones criminales.

  • Cansancio por la falta de resultados en seguridad

Las campañas gubernamentales suelen prometer que el registro ayudará a disminuir delitos, pero la continuidad de fraudes bancarios, secuestros virtuales y extorsiones alimenta el escepticismo social.

  • Uso extendido de chips desechables o irregulares

La facilidad con la que grupos criminales obtienen líneas telefónicas mediante identidades falsas o mercado informal hace que muchos ciudadanos consideren inútil cumplir con el registro, pues creen que los delincuentes encontrarán formas de evitarlo.

  • Percepción de vigilancia más que de protección

Para algunos sectores, el registro telefónico parece más enfocado en controlar o monitorear a la población que en combatir delitos, especialmente cuando las detenciones por fraudes telefónicos siguen siendo escasas y la impunidad permanece alta.

Según las declaraciones oficiales del gobierno mexicano y de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), si no se logra completar el padrón de líneas telefónicas antes de la fecha límite, las medidas previstas seguirán aplicándose y no habría prórroga. Estas han sido las principales posturas oficiales:

  1. Las líneas no registradas serán suspendidas. La CRT ha señalado que todas las líneas móviles que no estén vinculadas a una persona física o moral perderán el servicio.
  2. No habrá extensión del plazo. El gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, afirmó que el plazo del 30 de junio de 2026 se mantendrá y que no está contemplada una prórroga pese al bajo nivel de registro.
  3. El servicio será bloqueado parcialmente o totalmente. Las autoridades han explicado que las líneas no registradas podrían quedar habilitadas únicamente para llamadas de emergencia o ser suspendidas por completo tras el vencimiento del periodo de gracia.
  4. Las compañías telefónicas estarán obligadas a desactivar números. La CRT indicó que los operadores deberán suspender automáticamente las líneas que no cumplan con el registro, ya que se trata de una obligación legal derivada de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión.
  5. El gobierno insiste en que la medida continuará, aunque haya baja participación. Funcionarios de la CRT han sostenido que el padrón es parte de una “estrategia de seguridad nacional” contra delitos como extorsión, secuestro virtual y fraude telefónico, por lo que el proyecto no dependería del porcentaje final de usuarios registrados.
  6. Habrá campañas de presión e insistencia al usuario. Las autoridades ordenaron a las compañías enviar recordatorios constantes vía SMS y otros medios para presionar a los usuarios a completar el registro antes del vencimiento.
  7. Las nuevas líneas ya operan bajo restricciones si no se registran. El gobierno también informó que los chips nuevos solo pueden realizar llamadas de emergencia hasta quedar vinculados a un titular identificado.
  8. La narrativa oficial sostiene que el anonimato facilita delitos. En comunicados oficiales, la CRT ha defendido que el objetivo es “eliminar el anonimato” en la telefonía móvil, argumentando que éste ha permitido el crecimiento de extorsiones y fraudes.
  9. El gobierno asegura que los datos estarán protegidos. Ante las críticas por privacidad y filtraciones, la CRT declaró que la información será almacenada por las compañías telefónicas bajo la Ley Federal de Protección de Datos Personales.
  10. Persisten dudas públicas pese a la postura oficial. Aunque el gobierno sostiene que el padrón reducirá delitos, especialistas y organizaciones han cuestionado su efectividad y recuerdan que continúan altos niveles de impunidad en fraudes y extorsiones telefónicas. (El heraldo de Saltillo)