
Dra. Rocío Isabel Ramos Jaubert
La vitamina mugre. Por qué ensuciarse también es bueno para la salud
En la actualidad, muchas personas opinan que mientras más limpio esta todo, es mejor la salud. Entonces se limpian las mesas, los pisos, las manos, los juguetes y casi cualquier objeto que tocan varias veces al día. Usamos el gel antibacterial, las toallitas desinfectantes y los productos para eliminar los gérmenes. Pero, alguna vez te has preguntado ¿si tanta limpieza puede tener efectos negativos?
Aquí es donde aparece esa idea curiosa que las abuelitas nos decían y que es muy importante: Te falta “vitamina mugre”.
Es un nombre extraño, no es una vitamina real, pero en realidad explica algo muy sencillo: nuestro cuerpo requiere tener contacto con el entorno inmediato donde se desenvuelve para aprender a defenderse. Es decir, que el sistema de defensas del cuerpo, también conocido como sistema inmunológico, se fortalece cuando entra en contacto tanto con bacterias, a través de tierra, polvo y otros elementos que están en el ambiente próximo.
Definitivamente, no todas las bacterias son malas; de hecho, muchas ayudan a que el cuerpo funcione mejor. Pero, cuando evitamos todo contacto con la suciedad, el cuerpo no tendrá la oportunidad de “entrenarse”, es igual que si un músculo no se usara, se debilita.
Ensuciarse un poco no es algo malo, si una persona toca tierra, al jugar al aire libre, convivir con sus mascotas o simplemente no desinfectar todo en cada momento, lo que permite es que su cuerpo aprenda a defenderse.
Esto es todavía más importante en cuanto a los niños, si juegan en el suelo o se ensucian o conviven con otros niños, su cuerpo está aprendiendo, cada pequeña exposición ayuda a formar sus defensas; es decir que, si se les protege demasiado, al evitar ensuciarse o tener contacto con el entorno, puede pasar lo contrario: sus defensas no se desarrollarán bien.
Claro, la higiene sigue siendo necesaria, pero, la sobreprotección no lo es, ya que puede debilitar aquello que se pretende cuidar. No significa que debamos dejar de lado la higiene, como, lavarse las manos antes de comer, después de ir al baño o cuando hay suciedad visible, sigue siendo importante, pero lo que se busca es encontrar un equilibrio. La higiene y el orden son necesarios, pero no una desinfección ambiental completa.
El problema es cuando se confunden la limpieza y la salud; estar limpio no siempre representa que se está sano; estar en contacto con un poco de suciedad no siempre indica que se está en peligro.
En los últimos años, también se ha incrementado el miedo a los gérmenes; muchas personas sienten ansiedad si tocan algo “sucio” o si no pueden desinfectarse inmediatamente. Miedo que puede hacer que se extremen de forma exagerada las medidas de limpieza, y esto a largo plazo puede afectar la salud.
La idea de la “vitamina mugre” invita a pensar diferente; recuerda que el cuerpo es fuerte si sabe adaptarse y, para ello necesita convivir con su entorno para funcionar de una mejor forma.
Entonces, el dilema radica en ¿qué podemos hacer? Pues no se trata de dejar todo sucio o de ignorar la higiene: se trata de sentido común. Es decir que, salir al aire libre, estar en la naturaleza, acceder a que los niños jueguen sin miedo, el convivir con animales y mascotas y no obsesionarse con desinfectar todo aquello que se toca, todas son pequeñas acciones que pueden ayudar a crear defensas inmunológicas.
En pocas palabras, la salud no es solo limpiar todo, sino en encontrar ese equilibrio. El cuerpo si necesita protección, pero también necesita exponerse para aprender; y para aprender, necesita vivir, tocar, explorar… y sí, ensuciarse un poco.
Porque, al final, un poco de “vitamina mugre” puede ser justo lo que el cuerpo necesita para estar más fuerte y sano.
Dra. Rocío Isabel Ramos Jaubert
Facultad de Ciencia, Educación y Humanidades
rocio.ramos.jaubert@uadec.edu.mx




