lunes, mayo 4, 2026
Inicio OPINIÓN A LA BÁSCULA

A LA BÁSCULA

La jugada que pegó en todas las bandas

Sobre la que parecía ser una tersa superficie de paño verde, la más reciente jugada pegó en todas las bandas de manera repetida y la bola sigue en movimiento sin que se vea en qué momento vaya a parar. De pronto parece ser que al oficialismo le movieron el tapete y se le vino la noche encima.

Internamente en el partido del gobierno, empezaron a realizarse movimientos como la incorporación de Citlalli Hernández a la presidencia de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, y enseguida la salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional de Morena para incorporarse a la Consejería Jurídica de la Presidencia.

Luego se anunció la salida de Julio Berdegué de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural quien, de acuerdo con un comunicado emitido por el gobierno de México será el responsable de asesorar y coordinar la estrategia de asuntos agroalimentarios internacionales ante Estados Unidos y Canadá, en marco de la inminente revisión del T-MEC.

Previamente se habían dado los cambios en la Secretaría de Relaciones Exteriores tras la salida, aparentemente por motivos de salud, de Juan Ramón de la Fuente; y el posterior cambio en la embajada de México en los Estados Unidos, con la salida de Esteban Moctezuma Barragán.

Pero la jugada inesperada y que vino a alterar todo lo que para el resto venía siendo una vorágine, dentro del oficialismo se supone que eran movimientos planeados, con riesgos calculados: la petición primero de la detención del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya con fines de extradición solicitada por el gobierno de los Estados Unidos; y su posterior solicitud de licencia para separarse del cargo, aunque previamente todos en el oficialismo aseguraban que no pasaría nada, y el propio ahora ex mandatario repetía que el que debe, nada teme. Decían que no iba a pasar nada, y ya pasó.

El asunto, que tomó a la presidenta en los territorios de ya saben quién, en Palenque, en Chiapas, la obligó el sábado a decirles a los medios de comunicación que ‘el lunes’, pero que el trato sería igual que si hubiera sido un gobernador del PRI, del PAN o de Movimiento Ciudadano ¿En serio presidenta? ¿Júremelo por el osito Bimbo que el trato es igualitario para los mandatarios del partido o color que sean? ¿Por qué en el caso de los agentes de la CIA no espero ‘hasta el lunes’ para empezar a madrear a la gobernadora chihuahuense Maru Campos? Allí tenían mucha prisa por echarle la caballería encima, desde todos los frentes posibles.

Y no se trata de defenderla, si incurrió en delito alguno o violación a la Constitución, se actúe conforme a derecho; pero también que lo hagan con ‘los de casa’. En un caso sin haber presentado ninguna prueba se alentó que a la gobernadora la quemaran en leña verde; y con Rocha Moya quieren pruebas ‘contundentes e irrefutables’.

El caso Rocha Moya movió el tapete en el morenismo: obligó a que el discurso de Ariadna Montiel en su toma de posesión como nueva dirigente nacional del partido, cambiara por completo, y aunque sea de dientes para afuera -‘haiga sido como haiga sido’, diría el clásico-, dijo que en ningún gobierno de Morena se va a tolerar la corrupción, ni respaldarán perfiles con acusaciones en se sentido. “En Morena los corruptos no tienen cabida”, sentenció.

¿De veras? ¿Y los castigos serán retroactivos o a partir de este momento? Porque si son a partir de los gobiernos cuatroteros, van a quedar muy pocos que pueda apagar la luz y cerrar la puerta.

Lo del ahora ex gobernador de Sinaloa también precipitó la presentación en sociedad de Luisa María Alcalde como Consejera Jurídica de la presidenta, y por supuesto que tuvo que armar al vapor una narrativa que me parece que dejó muchísimas más dudas de las que despejó.

Lo que pasa es que nadie se esperaba ese mandablazo, y aunque en primera instancia se trató de cobijarlo con el manto protector de la impunidad, pero ese funciona domésticamente, no para el exterior, y menos con Estados Unidos.

La jugada que pegó en todas las bandas y la pelota sigue girando, no ha parado, ya se veía muy arriesgado sostenerlo sin tener que pagar caras consecuencia. Quizá busquen darle largas al asunto para tratar de ganar tiempo, pero no quedó otra que obligarlo a solicitar licencia, separarlo del cargo, para tratar de calmar un poco la sed de sangre del gobierno norteamericano.

Y esto apenas empieza. Ya veremos.

 

laotraplana@gmail.com

 

X= @JulianParraIba