
Florida, Estados Unidos.- La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés), reveló los acelerados niveles de hundimiento que registra la Ciudad de México, la cual comenzó a ser construida hace siete siglos en una zona lacustre.
Según datos de la misión NISAR de la NASA, se pudo cartografiar el hundimiento de la Ciudad de México y se determinó que la capital mexicana se hunde 2 centímetros (cms) al mes.
“Uno de los sistemas de radar más potentes jamás lanzados al espacio ha cartografiado el terreno que se mueve bajo una de las capitales que más rápido se hunde en el mundo: Ciudad de México”, afirmó el organismo.
La información fue recopilada entre el 25 de octubre de 2025 y el 17 de enero 2026. Con ella, se reveló que hay un hundimiento superior a 2 cm al mes en algunas zonas de la CDMX.
Esto se debería, explica la NASA, al bombeo de agua subterránea “que ha provocado la compactación del antiguo lecho seco del lago sobre el que se construyó la ciudad”.
La NASA también recordó que un ingeniero documentó el problema por primera vez en 1925 pero, ya en las décadas de 1990 y 2000, algunas partes del área metropolitana se hundían alrededor de 35 centímetros al año, en un fenómeno que daña infraestructuras subterráneas como el metro.
La CDMX no es el único caso.
El fenómeno conocido como subsidencia del terreno, no se limita al Valle de México.
Según el Volumen 3 del INEGI publicado en 2022, más de 20 sitios en México presentan este fenómeno detectable con técnicas satelitales.
Estos son algunos de los lugares con subsidencia de México además de la CDMX:
- La Laguna en Coahuila y Durango
- Guadalajara, Jalisco
- León, Guanajuato
- Querétaro
- Toluca, Estado de México
- Puebla
- San José de Lourdes, Zacatecas
- Calera, Zacatecas
- Villa de Cos, Zacatecas
- Valle de Arista, San Luis Potosí
Según opinión de académicos expertos en este rubro, el fenómeno está directamente vinculado a la extracción excesiva de agua subterránea, que provoca la compactación irreversible de los suelos arcillosos y limosos.
Las publicaciones oficiales del INEGI permiten profundizar en cada sitio específico, por lo que recomiendan un manejo sostenible de los acuíferos para mitigar futuros daños en las ciudades mexicanas más vulnerables. (El Heraldo de Saltillo)




