
En Europa como en América existen monumentos que han trascendido y de los cuales en algunas partes del mundo se han edificado réplicas de las mismas, por la gran trascendencia y significado que las mismas tienen, principalmente algunas de las que se han construído en la nación europea de Francia, por tal motivo nos hemos dispuesto tratar de dar a conocer en la presente colaboración las grandes obras de arte que son originarias de Europa principalmente, pero sobre todo, por el gran valor artístico que al menos dos grandes momumentos franceses tienen reconocido en el mundo entero.
El Arco del Triunfo se construyó en el tiempo de Napoleón Bonaparte, quien de tal forma conmemoraba las victorias del ejército francés, principalmente la batalla en Austerlitz, ya que les prometió a sus soldados que volverían a casa bajo arcos triunfales, construyéndose entre 1806 y 1836, albergando actualmente la tumba del soldado desconocido y está situado en la plaza Charles de Gaulle, antigua plaza de la Estrella. La Torre Eiffel fue construída para demostrar la superioridad tecnológica e industrial de Francia, siendo una torre de observación científica y antena de comunicaciones, diseñada por el equipo técnico de Gustave Eiffel.
La réplica de la torre Eiffel de mayor altura fue construída en Gómez Palacio, Durango, con una altura de 58 metros y más de 150 toneladas de acero, siendo considerada como la réplica más grande en América Latina. En la colonia Torreón Jardín existe otra réplica, la que forma parte de los jardines de tal colonia, la cual mide poco más de 3 metros, en tanto que la alianza francesa cuenta con otra réplica, la cual se ubica en la avenida Matamoros 170 en el centro de nuestra gran ciudad.
Por lo que respecta al arco del triunfo, del cual Torreón tiene una réplica en el bulevar de los grandes pintores y la calle Victor Hugo del Fraccionamiento Residencial Galerías, siendo la única que existe en la región. Es de justicia señalar y dar a conocer que las réplicas a que nos hemos referido son producto de la donación que hiciera la familia Collier de la Marliere, a través del gran lagunero Christian Colliere de la Marliere, quien tuvo la gran iniciativa de hacer la donación a que nos hemos referido.




