
Ciudad del Vaticano.- Las relaciones entre la Casa Blanca y la Santa Sede atraviesan uno de sus momentos más difíciles en medio de arremetidas directas de Trump contra el papa, quien nació en Estados Unidos, después de que éste expresara su preocupación por los conflictos internacionales y por las políticas migratorias, en un tono que ha sido interpretado como crítico hacia Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó, este 14 de abril, en una entrevista telefónica con el diario italiano ‘Corriere della Sera’ que el líder de la Iglesia católica, el papa León XIV, no entiende que Irán constituye una amenaza nuclear.
“No lo entiende y no debería hablar de guerra, porque no tiene idea de lo que está ocurriendo. No entiende que en Irán mataron a 42 mil manifestantes el mes pasado”, recoge el medio de las declaraciones del mandatario estadounidense.
En ese contexto, el mandatario estadounidense cuestionó la autoridad del líder de la Iglesia católica y su postura en temas de seguridad: calificó a León XIV de “débil ante el crimen”, de ser “terrible en política exterior” y lo acusó de alinearse con sectores de izquierda. Trump incluso sugirió que la elección del pontífice estuvo vinculada a su propia presidencia.
Por su parte, el papa León XIV, quien se encuentra en visita pastoral en Argelia, evitó profundizar el conflicto, aunque reafirmó su postura en favor de la paz. “Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra”, expresó, al insistir en la necesidad de promover el diálogo y las soluciones multilaterales.
Asimismo, indicó que no quiere entrar en una discusión con el inquilino de la Casa Blanca y añadió que no cree “que el mensaje del Evangelio deba ser malinterpretado como lo están haciendo algunas personas”.
El papa León XIV afirmó que Dios “no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de Dios está con los pequeños y los humildes”, un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusara al pontífice de ser “débil” en política exterior.
El papa se pronunció así en su segundo día de visita a Argelia, durante una parada en un pequeño centro para ancianos en Annaba, una localidad del noroeste del país de donde fue obispo San Agustín, que inspiró la orden a la que pertenece.
En el avión, el papa estadounidense respondió asegurando que no tenía “miedo” de la administración Trump y que seguiría levantando fuertemente la voz contra la guerra. (El Heraldo de Saltillo)




