
Oslo, Noruega.- Un hombre de 63 años con ‘VIH’ logró cortar la dependencia a los medicamentos al recibir en 2020 un trasplante de células madre de su hermano para tratar un síndrome que afectaba a su médula ósea.
El caso del conocido ahora como ‘paciente de Oslo’ fue publicado en ‘Nature Microbiology’, en un estudio liderado por el Hospital Universitario de Oslo y que cuenta con la participación del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa de Barcelona.
Según el estudio, el hombre lleva cuatro años sin presencia del patógeno en los principales reservorios del organismo, elevando a diez las personas que han logrado eliminar el virus del VIH tras someterse a un trasplante de células madre.
El ‘paciente de Oslo’ fue diagnosticado de VIH a los 44. En 2020 recibió un trasplante de células madre para tratar un síndrome mielodiplásico, un tipo de cáncer de sangre, y se buscó un donante de médula ósea para tratar su enfermedad, el cual, terminó siendo su propio hermano.
A los dos años del trasplante, por indicación y con seguimiento médico, dejó el tratamiento antirretroviral para el VIH y a los cuatro años de esa retirada sigue sin rastro detectable del virus.
Un trasplante de células madre es un procedimiento “muy agresivo” indicado en cánceres de sangre y no aplicable a la población en general con VIH, que con los actuales tratamientos “tienen una esperanza de vida que se separa muy poco de la de una persona sin VIH y una calidad de vida bastante buena”, indicó a ‘EFE’ la investigadora María Salgado de IrsiCaixa y una de las firmantes del estudio.
Sin embargo, “estos hitos nos permiten entender mejor cómo se produce la curación y avanzar hacia estrategias más aplicables a todas las personas con VIH”, según Javier Martínez-Picado, de IrsiCaixa y también firmante del artículo.
“Que hoy haya diez pacientes en remisión del virus no es casualidad, es el resultado de más de una década de investigación internacional”, afirma el científico en un comunicado de IrsiCaixa.
Con diez pacientes ya curados, Salgado observó que los investigadores pueden empezar a ver patrones en común y empezar a buscar otras técnicas y terapias que mimeticen este tipo de estrategias. (El Heraldo de Saltillo)
https://www.nature.com/articles/s41564-026-02304-8




