
Ciudad de México.- En un cambio de postura, Sheinbaum abrió la puerta a un tema que AMLO prometió no autorizar: la explotación de gas mediante fracking.
Aunque el planteamiento de la mandataria es que esta explotación se haga bajo un nuevo enfoque que prioriza la reducción del impacto ambiental, en los hechos es un cambio de visión que contrasta con el rechazo político que predominó en el sexenio anterior.
El anuncio fue reforzado por el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, quien sostuvo que el País se encuentra en un «momento crítico» para aprovechar sus vastos recursos de gas natural, particularmente los no convencionales, ante el crecimiento sostenido de la demanda.
En los hechos, estas son las implicaciones de la propuesta de la Presidenta Sheinbaum.
La alerta de Pemex
– El director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, advierte los riesgos de depender de importaciones.
– Actualmente, México importa el 75 por ciento del gas que consume, del cual un 80 por ciento proviene de Texas y el resto de California.
– A decir del funcionario, el País queda expuesto a cambios en precios internacionales y existe riesgo ante fallas por clima o eventos extremos, e incluso conflictos internacionales pueden interrumpir el suministro.
– Para Pemex, se depende de decisiones de gobiernos y empresas extranjeras, hay incertidumbre en la garantía del abasto energético y se limita el desarrollo industrial y regional.
Lo que había dicho AMLO
– El expresidente Andrés Manuel López Obrador prometió durante su gestión no autorizar su uso.
– Frenó nuevas rondas petroleras que incluían no convencionales y privilegió la explotación de yacimientos convencionales
– El tabasqueño mantuvo la prohibición en discurso, pero sin reformar la ley.
– Redujo la inversión en exploración de gas no convencional y mantuvo la dependencia de importaciones de gas natural de EU.
¿Qué propone ahora Sheinbaum?
– El gas está atrapado en rocas y no fluye de forma natural por lo que se puede extraer perforando e inyectando agua y arena para fracturar la roca.
– México tiene mayor potencial en gas no convencional que en convencional, aunque su explotación es más compleja y requiere mayor inversión.
– Un comité científico, con académicos de la UNAM y el IPN, evaluará si es viable la explotación por fractura hidráulica usando tecnologías menos agresivas y materiales biodegradables.
– Según el planteamiento, la intención es usar agua no potable y reciclarla hasta en 80 por ciento, concentrando pozos para reducir afectación al suelo y con sistemas cerrados para manejo de residuos. (AGENCIA REFORMA)




