
Roma.- Un grupo de investigadores de diversas universidades italianas dio a conocer un estudio que evidencia una notable contaminación en la Sábana Santa de Turín, compuesta por restos de origen vegetal, animal y humano acumulados a lo largo de los siglos.
Para el análisis, los científicos utilizaron muestras de polvo y fibras recolectadas oficialmente del sudario en 1978. En varios laboratorios, extrajeron el ADN de estos materiales y lo analizaron mediante avanzadas técnicas de secuenciación, reconstruyendo así una especie de “historial biológico” de todos los contactos que ha tenido la reliquia con el paso del tiempo.
Entre los hallazgos destaca una alta presencia de ADN vegetal, especialmente de zanahoria (31 %), además de especies como maíz, plátano y cacahuate. También se identificaron restos de coral rojo del Mediterráneo, así como ADN de animales domésticos (principalmente gatos y perros) que representan el 44 por ciento del material animal analizado. A esto se suma la detección de ADN humano de diversos orígenes geográficos y bacterias comunes en la piel.
Los especialistas concluyen que la mayoría de estos rastros genéticos corresponde a contaminación reciente, acumulada en los últimos siglos, particularmente después de los grandes viajes de exploración, y no a vestigios antiguos. Este hallazgo añade un nuevo elemento al prolongado debate sobre la autenticidad de la reliquia.
No obstante, uno de los puntos más polémicos proviene de la interpretación de Gianni Barcaccia, profesor de genética y genómica de la Universidad de Padua, y su equipo, quienes sostienen que cerca del 40 por ciento del ADN humano identificado pertenece a linajes de origen indio. Esto abre la posibilidad de que el tejido haya sido elaborado en la India.
En contraste, el historiador Andrea Nicolotti rechaza esta hipótesis y mantiene que la Sábana Santa es una falsificación medieval europea, en línea con los resultados de la datación por carbono realizada en 1989. Además, considera esperable la diversidad genética encontrada, dada la gran cantidad de personas y objetos que han estado en contacto con la pieza a lo largo del tiempo.
Finalmente, el equipo de investigación subraya que la variedad de especies identificadas refleja una intensa contaminación ambiental, probablemente producida en los últimos siglos, especialmente tras las expediciones de figuras como Marco Polo y Cristóbal Colón. (El Heraldo de Saltillo)
FUENTE:
https://www.biorxiv.org/content/10.64898/2026.03.19.712852v2.full




