
En toda sociedad es importante fomentar el amor por los libros. Indudablemente, son un refugio que ofrece contención emocional y mental; nos permite vivir múltiples experiencias, conocer lugares y adentrarnos en el mundo de la imaginación. Aportan conocimientos, descubren nuevos horizontes y alejan de la odiosa sensación de soledad. Abaten con gracia el aburrimiento, resultan de gran ayuda en tiempos difíciles y se convierten en grandes y fieles compañeros de vida al propiciar crecimiento espiritual. Y, quizá lo más importante, nos brindan las herramientas para pensar, pues nos invitan a la reflexión.
Amar los libros es amar las distintas expresiones del ser humano. Las reflexiones de algunos escritores entorno a ellos son muy variadas. Para Humberto Eco, constituyen la herramienta perfecta creada por el hombre. Para Isabel Allende, son vehículos de memoria, viajes al pasado y al alma. Gabriel García Márquez consideraba que representan una extensión de la vida, capaz de ayudarnos a comprender la realidad, la historia y la propia identidad. Por su parte, Rosario Castellanos veía en los libros una forma de resistencia y subversión, un espacio de construcción intelectual y personal. Para Carlos Fuentes, los libros son un organismo vivo, un diálogo eterno entre pasado y presente.
En alguna ocasión me han preguntado: ¿Cuál es tu libro favorito? Me cuesta trabajo responder, porque no tengo uno solo; la lista es extensa. Cada uno ha dejado una huella imborrable en mi vida. Me han ofrecido distintos matices sobre un mismo tema y han provocado una amplia gama de emociones: alegría, coraje, llanto, melancolía, sorpresa, incredulidad, miedo, recuerdos e incluso rechazo. En fin, una lista interminable.
Una gran oportunidad para acercarse a ellos son las ferias del libro. Según registros, la ciudad de Madrid España organizó la primera en 1933. En nuestro país, José Vasconcelos impulsó este tipo de encuentros en 1924. En Coahuila, esta tradición inició en 1997. Sus objetivos son promover la lectura y difundir el conocimiento. Son, además, espacios de encuentro entre lectores y autores que facilitan el acceso a la literatura.
El viernes pasado, los coahuilenses recibimos una gran noticia por parte de las autoridades estatales: en rueda de prensa se anunció que la Feria Internacional del Libro Coahuila 2026 se llevará a cabo del 24 de abril al 3 de mayo, con España como país invitado. Lo sobresaliente de este evento es que no solo tendremos la oportunidad de adquirir libros, sino también de asistir a talleres para todas las edades, presentaciones de libros, conocer nuevas propuestas, disfrutar de actividades artísticas y adquirir artesanías. El eje temático en esta ocasión será: futbol, arte y cultura. Se realizará en Saltillo y Torreón.
El público tendrá la oportunidad de interactuar con los círculos de lectura. Estos espacios idóneos para interactuar con otras personas, que se reúnen periódicamente en distintos lugares —casas, cafés, restaurant — para dialogar y compartir diferentes puntos de vista sobre la lectura de un mismo libro, así como vivencias personales, en un ambiente de confianza y respeto.
La cita en Saltillo es en el Centro Cultural Universitario Campos Arteaga. Estamos invitados a apoyar con nuestra presencia y la de nuestras familias; es una excelente oportunidad para que nuestros autores favoritos nos firmes sus libros y, ¿por qué no?, tomarnos una fotografía. Entre páginas y voces se abre un universo infinito que habita en los libros. Acerquémonos a ellos y hagámoslos nuestros aliados, porque amarlos nos abre la puerta a una infinidad de vidas, donde siempre hay algo nuevo que sentir, aprender y soñar.




