
Ciudad de México.- La ansiedad y el estrés crónico son las principales afectaciones de personas en edad productiva, por lo que el entorno laboral es el factor recurrente en el deterioro de la salud de los pacientes, según reveló un estudio de la firma de seguros Sofía.
En el análisis “Radiografía de la salud laboral en México 2026”, se entrevistó a 153 médicos y a 104 líderes de recursos humanos para descubrir la perspectiva que tienen sobre el bienestar de los colaboradores.
Los médicos confirman que la ansiedad y el estrés crónico o burnout lideran los motivos de consulta más frecuentes en edad laboral.
“Esto es bastante revelador, desde el punto de vista de salud mental, la ansiedad generalizada domina con 37 por ciento y burnout con 26 por ciento, entre los dos, representan más de seis de cada 10 casos de salud mental que los médicos ven en consulta.
“Muchas veces estos pacientes no llegan a la consulta diciendo que tienen un problema de salud mental, sino que tienen insomnio, cansancio crónico, gastritis o sensación de desborde y el médico es el que termina conectando estos síntomas con un contexto de estrés sostenido”, afirmó Marcela del Águila, directora Médica en Sofía, en conferencia de prensa.
Añadió que la ansiedad no solo es una emoción sino un estado fisiológico que inhibe la corteza prefrontal bloqueando la creatividad e innovación, que son elementos cruciales en la coyuntura actual.
Por su parte, el 57 por ciento de los líderes de recursos humanos reporta que el estrés y el burnout han aumentado en sus empresas en los últimos dos años.
Esto impacta en la productividad al interior de las organizaciones, ya que según el reporte, 86 por ciento de las empresas estima que cada consulta médica presencial implica perder al menos media jornada laboral, debido a traslados, tiempos de espera y procesos administrativos asociados a la atención médica.
Desde la perspectiva clínica, los médicos señalan que las principales barreras para el seguimiento de tratamientos no son médicas, sino operativas, y tienen que ver con los costos de atención (44 por ciento identifica los costos como la principal barrera para continuar el tratamiento), la falta de tiempo para acudir a consulta (22 por ciento lo atribuye a los horarios laborales) y los procesos administrativos asociados a la atención médica.
“Lo que vemos es un cuadro claro que el cuerpo y la mente del trabajador ya reflejan las condiciones laborales, los costos frenan el tratamiento, los médicos piden un sistema que les permita hacer prevención y no solamente atender urgencias”, señaló Marcela del Águila. (AGENCIA REFORMA)




