
En sesión ordinaria y mediante punto de acuerdo, el diputado Jesús Alfredo Paredes López exhortó a la Secretaría de Educación Pública federal a que, en coordinación con sus homólogas en los estados, y con las universidades públicas y privadas del país, implemente programas para facilitar la conclusión de estudios profesionales de los estudiantes; que, por algún motivo, no pudieron terminar en su momento.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), alrededor de 40% de mexicanos mayores de 15 años no concluyen estudios de nivel medio superior o superior por factores económicos, falta de apoyo familiar, embarazos tempranos, enfermedades o problemas de salud mental; un sistema educativo poco flexible para quienes trabajan o enfrentan deberes familiares, como cuidado y atención a familiares enfermos o en situación de discapacidad, advirtió el diputado.
La falta de orientación vocacional es otro factor que pesa considerablemente, ya que, en muchos casos, el alumno o alumna no encuentra la conexión emocional entre lo que sueña y desea, y la carrera elegida. Así mismo, otro sector se desanima y abandona los estudios al no comprender o apreciar el futuro de la profesión seleccionada dentro del mercado laboral.
Alfredo Paredes señaló que el periódico Excélsior reporta que mientras el abandono escolar crece y el retorno económico de los títulos se desploma, las instituciones de educación superior enfrentan decisiones estratégicas impostergables para redefinir su sentido, su modelo y su valor, en un contexto marcado por el avance acelerado de la inteligencia artificial.
Aunque el mercado educativo ofrece facilidades para cursar una carrera universitaria o revalidar materias, esto no alcanza ni beneficia todos los sectores; pues, se trata, en muchos casos, de tener cierta capacidad financiera.
Jóvenes, personas de mediana edad y personas adultas mayores tienen derecho a la educación superior; a aspirar a un empleo, un salario y una vida mejor. La educación profesional abre puertas cuando se cuenta con título y cédula profesional; para ello, el Estado y las autoridades deben proporcionar apoyos y facilidades a personas que, por algún motivo, abandonaron sus estudios; o bien, no han tramitado su título, aunque ya terminaron su carrera, concluyó Jesús Alfredo Paredes López. (El Heraldo de Saltillo)




