
Luz Paola Martínez Castillo
Más allá del plástico: el papel de los biopolímeros en un futuro sostenible
En los últimos años, el planeta ha sufrido múltiples cambios en cuanto al clima, el suelo y los cuerpos de agua; en su mayoría desencadenado por la actividad humana. Hoy en día sabemos que la contaminación por plásticos es una de las problemáticas más alarmantes, ya que implica daños a ecosistemas, tanto marítimos como terrestres.
En la década de los 1960 se empezaron a comercializar los contenedores de plástico, de forma masiva, para sustituir el vidrio. Muchos de esos empaques siguen intactos hasta el día de hoy. Hasta hace unos años, la problemática de los plásticos se ha tratado de combatir mediante campañas de reciclaje, reutilización y recolección de plásticos presentes en cuerpos de agua. Sin embargo, la producción y el uso de plásticos convencionales continúan. Es por ello que hoy en día se han generado estrategias que comprometen la química del empaque.
La comunidad científica se ha centrado en el desarrollo de materiales biodegradables que sean amigables con el ambiente, empleando materiales denominados biopolímeros, que en su mayoría son de origen natural, como el quitosano, alginato, gelatina y celulosa, entre otros. Estos materiales cuentan con propiedades interesantes, no solo para el empaque de alimentos, sino que también se caracterizan por ser biocompatibles con organismos complejos, como lo es el cuerpo humano.
En este contexto, los biopolímeros son la alternativa a tomar como medida frente a la contaminación. Hoy en día existen múltiples artículos que respaldan a estos materiales como el reemplazo de los plásticos en el área biomédica, así como en el embalaje y transporte de alimentos u otros usos. La investigación de las propiedades de estos materiales es fundamental para entender cómo podrían emplearse en entornos que no comprometan al medio ambiente ni a los organismos vivos.
Como se mencionó anteriormente, biopolímeros como quitosano, alginato, celulosa, almidón y gelatina se emplean actualmente para el desarrollo de materiales que estén en contacto directo con alimentos y organismos vivos. En el desarrollo de investigaciones al respecto se ha descubierto que presentan una alta biodegradabilidad en condiciones ambientales estándar, como el suelo y el agua, además de contribuir a la sostenibilidad ambiental.
Por otra parte, estos materiales cuentan con una versatilidad mecánica similar a la de los polímeros convencionales. Si bien en la mayoría de los casos se complementan con otros biopolímeros para aportar elasticidad y resistencia a la tracción, investigaciones recientes se han centrado en el desarrollo de materiales con propiedades avanzadas, como barrera de humedad, propiedades antioxidantes, antimicrobianas e incluso la aceleración de procesos complejos, como la cicatrización.
Hoy en día, no solo se desarrollan materiales que reemplacen al plástico, sino que también presenten características propias de un biomaterial avanzado. Como se mencionó anteriormente, la combinación de materiales nanoestructurados u otros biopolímeros ha generado un impacto positivo en la obtención de reemplazos de los plásticos convencionales en áreas como la medicina, donde se han implementado para sustituir plásticos de un solo uso, como algunos aditamentos quirúrgicos, o en el empaque de alimentos, extendiendo su vida útil debido a sus propiedades antioxidantes y de barrera contra la humedad, además de impedir la proliferación de microorganismos.
En conjunto, el desarrollo de materiales basados en biopolímeros representa una estrategia prometedora para contribuir al cuidado del medio ambiente y a la preservación de la vida, alineándose con los principios de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
Facultad de Ciencias Químicas.
Maestría en Ciencia y Tecnología de Materiales




