
El deterioro del revestimiento de concreto que protege el cerro en la curva de Felipe J. Mery ha provocado desprendimientos de tierra que ponen en riesgo la integridad de viviendas, peatones y automovilistas. A casi 25 años de que se instalara una capa de cemento y fibras para evitar la erosión, el material ha desaparecido, dejando los cimientos de diversas propiedades al descubierto.
El área afectada se localiza entre las calles Francisco de Urdiñola y el bulevar Antonio Cárdenas. En este sector, que abarca asentamientos de las colonias La Madrid y Chapultepec, se estima que cerca de 300 metros de muros naturales presentan debilidad estructural.
Entre las viviendas que se encuentran en riesgo hay algunas de hasta tres niveles y se encuentran en la orilla del desfiladero, a una altura aproximada de 10 metros, las estructuras, que dependen de anclajes realizados hace décadas, comienzan a quedar «en el aire» debido al arrastre de toneladas de tierra y, el área ya muestra indicios de desmoronamiento activo, con escombros acumulados sobre las banquetas.
La zona es una vía de alta afluencia diaria para cientos de personas que se dirigen a centros de trabajo y escuelas por lo que, tanto peatones como conductores, deben sortear los restos de material que caen desde la loma, lo que, de no detenerse el proceso de erosión de forma inmediata, incrementa la posibilidad de accidentes. (DAVID GONZÁLEZ/INFONOR)




