
Los ataques de Israel y Estados Unidos contra depósitos de petróleo en Teherán suponen un riesgo para la salud de los ciudadanos de Teherán, a los que se ha recomendado permanecer en sus casas, y plantean serias dudas sobre si se cumplió el derecho internacional humanitario.
Ginebra, Suiza.- La “lluvia negra” y la contaminación tóxica vinculada a los ataques contra depósitos de petróleo, los desplazamientos masivos y la continua interrupción de las cadenas de suministro humanitario están alterando la vida en Oriente Medio y más allá, tras diez días de guerra en la región, advirtieron este martes los equipos humanitarios de la ONU.
Desde Ginebra, la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, expresó su preocupación por los impactos en la salud y el medio ambiente de los ataques de Israel y Estados Unidos contra depósitos de petróleo en Teherán, donde los contaminantes tóxicos se propagan en el aire.
“Estos impactos plantean serias dudas sobre si se cumplieron las obligaciones de proporcionalidad y precaución según el derecho internacional humanitario”, subrayó, y añadió que los sitios atacados “no parecen ser de uso militar exclusivo”.
Por su parte, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Christian Lindmeier, advirtió que la “lluvia negra” y la “lluvia ácida” que ha caído en Teherán tras los ataques “representan un peligro real” para la población iraní.
“Estamos en contacto con los hospitales y las autoridades, y las autoridades iraníes han emitido una alerta recomendando a la población que permanezca en interiores, especialmente a la luz de los ataques a los depósitos de petróleo”, explicó. La agencia de la ONU también monitorea los riesgos para la salud derivados de la “liberación masiva” de hidrocarburos tóxicos, óxidos de azufre y compuestos de nitrógeno en el aire.
Lindmeier añadió que los informes sobre nuevos ataques iraníes contra infraestructuras petroleras en Baréin y Arabia Saudita generan preocupación por una “exposición regional más amplia a la contaminación”, destacando los efectos a largo plazo de estos contaminantes, que afectan la salud respiratoria y contaminan el agua.
Líbano: trauma y desplazamientos repetidos
En el Líbano, más de 100 mil personas han sido desplazadas en las últimas 24 horas por los ataques israelíes y las órdenes de evacuación, elevando el total de personas afectadas por el conflicto a casi 700 mil.
La representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en el país, Karolina Lindholm Billing, señaló que el ritmo de los desplazamientos es más rápido que durante el conflicto con Israel en 2024. “Vemos coches alineados en las calles con personas durmiendo dentro”, describió. “La mayoría huyó a toda prisa, sin llevar casi nada. Buscan seguridad en Beirut, la región de Monte Líbano, el norte del Líbano y partes del valle de la Bekaa”.
Lindholm Billing relató su visita del lunes a un refugio en Beirut, donde conoció a una mujer de noventa años que perdió a 11 miembros de su familia en 2024. “Ahora está desplazada de nuevo, alojada en la misma escuela que se convirtió en refugio en 2024 y nuevamente en 2026. Historias como la suya ilustran el miedo, la incertidumbre y el trauma repetido que enfrentan cientos de miles de personas en este momento”.
La difícil situación de los afganos
En otras repercusiones regionales, ACNUR informó que un número significativo de personas está regresando a Afganistán desde Irán. Según la agencia, 110 mil afganos han retornado desde principios de año, y alrededor de 1700 lo hacen cada día desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
Aunque la inseguridad y el deterioro de las perspectivas económicas están empujando a los afganos a salir de Irán, al regresar a su país enfrentan una situación aún más precaria e incierta.
Desde Islam Qala, en la provincia afgana de Herat, en la frontera con Irán, el representante de UNICEF en Afganistán, Tajudeen Oyewale, reportó un aumento en los retornos y advirtió que el número de niños evaluados y tratados por desnutrición se ha duplicado en la última semana.
Repercusiones en el estrecho de Ormuz
Las interrupciones en las cadenas de suministro debido a la guerra ya están retrasando la ayuda esencial. “La tensión geopolítica ya está perturbando las rutas de abastecimiento”, explicó Oyewale. “Esto significa que los suministros que necesitamos para atender a los niños y sus madres en medio de esta emergencia llegarán tarde. Un niño desnutrido recibirá el suplemento nutricional requerido no de inmediato, sino con cierto retraso y a un costo más alto”.
Jean-Martin Bauer, director del Servicio de Análisis de Alimentos y Nutrición del Programa Mundial de Alimentos (PMA), advirtió sobre los impactos del conflicto en el estrecho de Ormuz y en el estrecho de Bab el-Mandeb, frente a la costa del Cuerno de África. “Dos puntos clave de la cadena de suministro global están afectados por restricciones y riesgos, y las líneas navieras están desviando sus servicios”, señaló.
Primas de seguro por riesgo de guerra
Bauer explicó que la necesidad de seguros por riesgo de guerra para los envíos implica un costo adicional de entre 2 mil y 4 mil dólares por contenedor en las zonas de riesgo. “También estamos viendo que debemos tomar rutas más largas, rodeando el cabo de Buena Esperanza, para llegar a algunas de nuestras geografías clave”, añadió.
Puso como ejemplo la mayor operación del PMA en Sudán, donde los alimentos comprados en la India se transportaban vía Salalah (Omán) y Yeda (Arabia Saudita) hasta el puerto de Sudán. “Hoy, los envíos deben tomar una ruta mucho más larga, transitando por Tánger, lo que añade aproximadamente 25 días al tiempo de transporte”, detalló. “Eso equivale a un viaje adicional de 9 mil kilómetros, como cruzar los Estados Unidos de costa a costa y luego regresar”. (ONU NOTICIAS)




