
El cerebro, nuestra historia
“Todas las experiencias en tu vida, desde conversaciones individuales hasta tu cultura más amplia, moldean los detalles microscópicos de tu cerebro. Hablando en términos neuronales, quién eres depende de dónde has estado”. David Eagleman.
Todos los días al despertar organizamos decisiones, algunas habituales, otras, más analíticas: ¿Cómo enfrentaré las actividades del día? ¿Qué debo resolver en el trabajo o la familia? Sin embargo, difícilmente nos detenemos a reflexionar que muy poco o casi nada sabemos del autor intelectual de esas acciones y reacciones: nuestro cerebro. Y, por ende, al no conocer su funcionamiento y características omitimos ejercitarlo, nutrirlo o aprovecharlo al máximo.
La exploración, historia y funcionamiento del cerebro humano, su relación con la construcción de nuestra experiencia e identidad, es el planteamiento de divulgación que nos ofrece el neurocientífico estadounidense David Eagleman en, “El cerebro, nuestra historia”, publicado originalmente en 2017, con una segunda impresión por editorial Anagrama en 2023.
Como especie debemos mucho a ese kilo y medio de masa encefálica almacenado en la oscura bóveda de nuestro cráneo, una parte de nuestro cuerpo que a pesar de nunca tener contacto directo con el mundo exterior (más que a través de los sentidos), analiza, interpreta, codifica y responde tomando en cuenta una cantidad sorprendente de datos y elementos que a lo largo del tiempo vamos acumulando. De ahí, que como bien cita Eagleman, “No percibes los objetos como son, los percibes como eres”.
Seis capítulos buscan responder a las preguntas ¿Quién soy? ¿Qué es la realidad? ¿Quién está al mando? ¿Cómo decido? ¿Qué necesito? y ¿Quiénes seremos? A través de los cuales, el autor plantea cómo nuestro cerebro construye una realidad personal determinada por la experiencia, biología y el contexto cultural de cada quien. Plasticidad y procesos de adaptación, bases neuronales de nuestra conducta social, son complejos conceptos que Eagleman expone de manera clara y accesible sin perder autoridad científica para entender al órgano más complejo del ser humano, uno que va construyendo de manera muy peculiar, como bien dice el autor, su propia narrativa del mundo.
Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.




