
A dos meses de haber iniciado el proceso de supervisión al transporte público en Ramos Arizpe, la Dirección Municipal de Transporte reporta avances en la inspección de unidades, como parte del compromiso establecido desde diciembre pasado con el alcalde para retirar de circulación los camiones en peores condiciones.
El director del área, Juan García Leija, informó que durante enero y febrero se llevaron a cabo revisiones en distintas rutas, particularmente en el sector poniente, donde ya se realizaron tres operativos de verificación. En estas acciones se detectaron diversas irregularidades mecánicas y estructurales, por lo que los concesionarios fueron notificados para corregirlas dentro del plazo acordado.
“Los tiempos que se establecieron están por vencerse y nosotros hemos estado cumpliendo con las inspecciones. Ya se les avisó a los dueños de las unidades que presentan problemas para que hagan las reparaciones necesarias”, expresó el funcionario.
Detalló que, por antigüedad de modelo, se tienen identificadas cuatro unidades que ya no cumplen con las condiciones adecuadas para prestar el servicio, mientras que otras cuatro presentan fallas físicas importantes. En total, serían ocho camiones los que podrían dejar de operar si no atienden las observaciones antes del 31 de marzo.
“Existe un acuerdo firmado ante notario donde los concesionarios aceptaron modernizar o corregir las fallas detectadas. Si después de la fecha límite no cumplen, esas unidades tendrán que ser retiradas”, puntualizó García Leija.
En cuanto a la capacidad del sistema de transporte, el director explicó que actualmente circulan 55 camiones en las distintas rutas de la ciudad. No obstante, el número ideal para atender la demanda sería de entre 65 y 70 unidades, cifra que aumentaría a 72 si se incluye el servicio estudiantil. (EDUARDO SERNA).




