jueves, febrero 19, 2026
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El noctambulismo aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas, señala un nuevo estudio

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Londres, Inglaterra.- Las personas adultas que son por naturaleza más activas durante la noche presentan una peor salud cardiovascular que quienes mantienen horarios de sueño y vigilia más tradicionales, según un estudio publicado en el ‘Journal of the American Heart Association’ que ha analizado datos de más de 300 mil participantes del Biobanco del Reino Unido, para evaluar la relación entre el cronotipo (la preferencia natural por dormir y estar activo en determinados horarios) y la salud del corazón.

La salud cardiovascular se evaluó mediante la métrica ‘Life’s Essential’ de la Asociación Americana del Corazón, que incluye factores como dieta saludable, actividad física, no fumar, buena calidad de sueño y niveles adecuados de peso, colesterol, glucosa y presión arterial.

En el estudio participaron 3 tipos de personas con diferentes cronotipos definidos como:

  • Un 8 por ciento de los participantes señalaron que eran «definitivamente personas vespertinas» que se acostaban tarde (por ejemplo, las 2 a.m.) y realizaban más actividad al final del día.
  • Un 24 por ciento que se autodefinieron como «definitivamente matutinas», eran más activas a primeras horas del día y se acostaban antes (por ejemplo, 9 p.m.) y representaban casi una cuarta parte de los participantes.
  • Un 67 por ciento de participantes que fueron clasificados como cronotipo «intermedio» porque no supieron decir si eran personas diurnas o noctámbulas

El estudio midió la salud cardiovascular de los participantes a partir de métricas como la dieta, la actividad física, el consumo de tabaco, la calidad del sueño, y los niveles de peso, colesterol, azúcar en sangre y presión arterial.

El análisis encontró que en comparación con los cronotipos intermedios:

  • Las «personas vespertinas» o nocturnas tuvieron una prevalencia un 79 por ciento mayor de tener una puntuación general de salud cardiovascular deficiente.
  • Además, los noctámbulos tenían un 16 por ciento más de riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular durante una mediana de aproximadamente 14 años de seguimiento, en comparación con las personas de la categoría intermedia
  • El estudio también relaciona el cronotipo vespertino con puntuaciones peores de salud cardiovascular en mujeres que en hombres

Algunas conclusiones del estudio arrojaron que:

  • Gran parte del mayor riesgo cardiovascular entre los noctámbulos se debe a que estas personas tienen malos hábitos y factores de salud cardíaca, especialmente el consumo de nicotina y el sueño inadecuado.
  • Por contra, las «personas diurnas» o madrugadoras, mostraron una prevalencia un 5 por ciento menor de puntuaciones bajas de salud cardíaca en comparación con los demás.
  • “Las ‘personas vespertinas’ a menudo experimentan desalineación circadiana, lo que significa que su reloj corporal interno puede no coincidir con el ciclo natural de luz diurna y nocturna o con sus horarios diarios típicos, señaló el autor principal del estudio, Sina Kianersi, investigador asociado en la división de trastornos del sueño y circadianos en el Hospital Brigham and Women’s y la Escuela de Medicina de Harvard, ambos en Boston.

“Estos hallazgos muestran que los mayores riesgos de enfermedades cardíacas entre los tipos nocturnos se deben en parte a comportamientos modificables como fumar y dormir. Por lo tanto, los que se aniñan por la noche tienen opciones para mejorar su salud cardiovascular”, afirmó en un comunicado de prensa.

Expertos de la Asociación Americana del Corazón subrayan que estos hallazgos no implican que los noctámbulos estén condenados a una peor salud. “El riesgo elevado se debe en gran medida a factores que pueden modificarse”, señala Kristen Knutson, profesor asociado de neurología y medicina preventiva en la Universidad Northwestern de Chicago quien destacó la importancia de adaptar intervenciones y tratamientos al cronotipo individual.

“Los tipos nocturnos no son inherentemente menos saludables, pero se enfrentan a desafíos que hacen especialmente importante mantener un estilo de vida saludable”, concluyó Knutson, Así mismo los investigadores concluyen que ayudar a las personas noctámbulas a mejorar sus hábitos de vida podría reducir significativamente su riesgo de enfermedades cardiovasculares, como infartos y accidentes cerebrovasculares. (El Heraldo de Saltillo)

 

https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.125.044189