
Monterrey, NL.- ¿Moda o identidad? Los ‘therians’ sacuden las redes al identificarse como animales. Expertos analizan este fenómeno en adolescentes.
Los therians: ¿una moda pasajera o un comportamiento con riesgo de detonar un trastorno mental?
Para estas alturas, muy seguramente ya te llegaron fotos, memes o videos de therians en parques, calles o negocios.
Esta tendencia en la que niños, adolescentes y hasta adultos jóvenes se identifican como un animal, ya sea en sentido psicológico, espiritual o vivencial, ha causado controversia entre grupos generacionales.
“Therian” es un derivado de theriantropía -therion (bestia) y anthropos (humano)-, un término que hace referencia a la creencia o mito de la transformación del ser humano en animal.
Quienes adoptan esta tendencia usan máscara y cola del animal con el que se identifican, es decir, su theriotype. Hay lobos, perros, zorros, gatos…
Hacen sonidos del animal, saltan y caminan en cuatro patas. Circulan videos, muchos de Argentina, con decenas de therians cruzando calles. Unos han sido grabados interactuando con animales reales y siendo acariciados por niños.
En Monterrey, incluso circuló una invitación para una “Mega Reunión Therian” en el Parque Fundidora este domingo, la cual fue desmentida por la administración del organismo.
Algunos restaurantes locales se han sumado al trend anunciando que tienen «menú therian».
En redes sociales, los therians aclaran que no son iguales que los furries.
El mundo furry se refiere a personas interesadas en personajes antropomórficos (animales con rasgos humanos). La mayoría busca un espacio creativo o artístico y usan disfraces completos o parciales, pero no se sienten animales.
Sin embargo, los therians aclaran que lo de ellos es una identidad, no un disfraz.
Aunque TikTok y YouTube se han encargado de viralizarlo, se trata de un fenómeno que surgió hace décadas en donde personas afirmaban sentirse internamente como animales.
Padres de familia han reaccionado desconcertados con esta tendencia.
«Si a mí mi hijo me viene a decir que es un therian, que se siente perro, gato, rata, lo primero que voy a hacer es lo siguiente: En primer lugar, le voy a cortar el internet y me vas a entregar tu tablet, laptop y todo lo demás porque los perros no juegan Roblox”, dijo Diana Carolina, en TikTok.
¿Hay peligro con este trend?
EN BUSCA DE PARES
Algo prioritario para los adolescentes, principales seguidores de esta tendencia, es encontrar una identidad y descubrir quiénes son. Para eso prueban con diferentes versiones de sí mismos, coinciden especialistas en psicología y psiquiatría infantil.
Señalan que identificarse simbólicamente con un animal puede representar fuerza, valentía, sensibilidad, instinto, protección o necesidad de manada que tienen estas especies.
“En la mayoría de los casos, no buscan dejar de ser humanos ni vivir fuera de la realidad. Buscan pertenecer, comprenderse y nombrar algo interno que todavía está en proceso de organización”, explica Violeta Núñez Montemayor, paidopsiquiatra y fundadora de la Asociación de Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia del Noreste.
El joven necesita probar narrativas, diferenciarse de la familia, añade, y encontrar comunidad entre pares.
“Es una metáfora que da forma a emociones intensas, una manera de expresar lo que a veces no logra decirse con el lenguaje adulto”, indica Núñez Montemayor, quien ha realizado un trabajo de investigación sobre este fenómeno.
“En consulta, vemos que muchas etiquetas cumplen una función reguladora: ofrecen sentido de pertenencia y alivian la soledad. El nombre no siempre es el problema; suele ser el vehículo”.
PRESENCIA ADULTA
Más allá de asustarse frente a este fenómeno, papás y mamás deben comprender qué están intentando decir adolescentes y jóvenes con este trend, indica Elena de la Garza, psicóloga y maestra en terapia breve sistémica.
Por ejemplo, si un adolescente manifiesta que es un lobo, pregúntale qué admira de ese animal para descubrir qué busca expresar.
“No necesitamos ridiculizarlos, sino reforzarlos”, señala De la Garza, también integrante de Educando en Red.
«Observemos atentamente qué está buscando ese adolescente, y que él entienda perfectamente que no tiene que dejar de ser humano para ser libre».
En esta era de hiperconectividad, los adolescentes están más confundidos que nunca, señala la psicóloga, por eso el trabajo de los adultos es acompañarlos y orientarlos para que logren encontrar su propósito y pasión en la vida.
“Las respuestas rápidas sustituyen la reflexión. La hiperestimulación fragmenta la concentración. Y sin silencio, sin espera, sin aburrimiento, el pensamiento profundo no madura”, dice De la Garza.
“Las redes sociales amplifican identidades en construcción. Pero lo que determina si esa construcción se integra o se fragmenta no es el algoritmo, es la presencia adulta”.
REACCIÓN SOCIAL
¿Existe riesgo de que quienes asuman este comportamiento desarrollen un trastorno mental?
La paidosiquiatra Núñez Montemayor señala que la etiqueta por sí sola no causa una enfermedad mental, y se debe diferenciar entre una identificación simbólica y un fenómeno clínico.
Existe una condición llamada zoantropía delirante en la que una persona sostiene una creencia literal e inflexible de haberse transformado en un animal, generalmente en el contexto de un cuadro psicótico o del estado de ánimo.
“Pero esto no es equivalente a la mayoría de los jóvenes que se nombran therians”, aclara la especialista en psiquiatría infantil y del adolescente.
“En salud mental no evaluamos el término que usan, sino su funcionamiento.
Observamos si hay deterioro sostenido en sueño, en la escuela o en las relaciones; si existe pérdida de contacto con la realidad compartida; si aparecen síntomas psicóticos, maniacos o conductas de riesgo”.
Cuando esos elementos no están presentes, explica, se trata de una exploración identitaria, no de patología. Y apunta que, paradójicamente, el mayor riesgo no suele estar en la identidad elegida, sino en la reacción social.
“El alarmismo exagerado puede generar más angustia que claridad. Entre la indiferencia y el pánico existe un punto clínico: escuchar, discernir y acompañar”, explica la paidosiquiatra Núñez Montemayor.
DESMIENTEN REUNIÓN
En Monterrey, circuló una falsa invitación para una “Mega Reunión Therian” este domingo en el Parque Fundidora.
La información del supuesto encuentro fue desmentida el martes por el organismo. (AGENCIA REFORMA)




