
Monterrey, NL.- ¿Qué te ha funcionado más para encontrar pareja: una aplicación de citas, una red social, en encuentro entre desconocidos o participar en alguna actividad deportiva o artística?
En una sociedad hiperconectada que rompió el molde tradicional del “Y vivieron felices para siempre”, cada grupo, desde los Baby Boomers hasta la Generación Z, han rediseñado sus estrategias para encontrar una pareja compatible.
Mientras que las apps de citas se posicionan como un mercado rentable donde millennials son históricamente los mayores usuarios, se ha dado un declive de interés en el grupo más joven, atribuido a un agotamiento emocional.
Por el Día del Amor y de la Amistad, que se celebra este sábado, especialistas en medios digitales y psicología explican las preferencias de cada generación para encontrar pareja y qué priorizan, aunque, aclaran, no se puede generalizar.
“Cada generación ama como ha aprendido a amar, como le ha tocado”, dice la psicoterapeuta María Mendiola. “Todas las generaciones tienen su reto en términos de conexión emocional”.
GENERACIÓN Z 1997 A 2010 (16 A 29 AÑOS)
Aunque un porcentaje considerable sigue usando aplicaciones de citas, existe una tendencia hacia la baja en su uso, principalmente por una desilusión y desgaste ante conexiones superficiales.
El ghosting (desaparición repentina) se ha normalizado, generando ansiedad.
“Le llaman ‘crecimiento ralentizado’, que es un poco como el retroceso a tendencias o a formas de conducirse de generaciones previas”, dice Mario Arratia, psicólogo clínico y director del Programa de Psicología Clínica y de la Salud del Tec de Monterrey.
Esto ha provocado, añade, que grupos de jóvenes vuelvan a métodos tradicionales en busca de pareja.
Por ejemplo: inscribirse a clubs deportivos o artísticos para conocer personas, usar medios donde reúnen a desconocidos.
En Monterrey, los grupos de corredores o senderistas que todos los fines de semana suben cerros han vivido un auge.
Para esta población es normal la búsqueda de una interacción a través de redes sociales como Instagram o TikTok.
Un intercambio de “likes” es como un coqueteo, entonces no tienen necesidad de irse a otras apps, dice Alejandro Martín del Campo, especialista en medios digitales y tecnología.
MILLENNIALS 1981-1996 (30 A 45 AÑOS)
Para ellos es natural el uso de apps de citas porque crecieron con su surgimiento.
Tinder y Bumble están posicionadas como las de mayor uso en México, pero han surgido otras para nuevos públicos.
En México, en septiembre pasado llegó Hinge, una aplicación centrada en relaciones serias y popularizada por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de 34 años, quien reveló haber conocido a su esposa, la artista Rama Duwaji, de 28 años, en esta app.
Del Campo, también director de Humanidades Digitales del Tec de Monterrey, indica que esta población combina el uso de aplicaciones con medios presenciales.
El integrarse a grupos deportivos, artísticos o recreativos han sido opciones con mucha popularidad.
Por el uso de apps se ha detonado la “ansiedad por libertad”, explica Arratia, maestro en terapia breve, que sucede por la inmensa cantidad de perfiles y la incertidumbre de elegir a la persona perfecta.
“Y nosotros también queremos ser esa persona perfectamente atractiva para los demás”, indica Arratia.
GENERACIÓN X 1965-1980 (46 A 61 AÑOS)
Son los llamados inmigrantes digitales porque vivieron la transición de lo análogo a lo digital, además del “Amor para siempre” a “No es para siempre”, y entendieron que no se deben quedar con alguien con quien no son felices.
Arratia indica que, en una cantidad menor que los millennials, pero sí están presentes en apps.
La diferencia es que están en una etapa donde muchos suelen tener hijos, estar separados o divorciados, entonces buscan una persona que se adapte a la forma de vida que tienen.
Los caracteriza, añade, que tienen una visión más pragmática y directa de lo que buscan.
“Quieren algo que no sea muy diferente y que no les mueva mucho la brújula de lo que ellos conocen”, señala el psicólogo clínico.
La psicoterapeuta Mendiola apunta que son una generación que también está cansada de intentar que una relación funcione.
“Sí usan las apps de citas, pero son cautelosos”, dice Mendiola.
“Quieren hibridar este asunto de la tecnología con la cercanía, quieren utilizar la tecnología como herramienta para eliminar la distancia física, pero usando las reglas que se usarían en una forma de conocer de manera personal a alguien”.
En una relación, indica, priorizan el no perderse a ellos mismos.
BABY BOOMERS 1946-1964 (62 A 80 AÑOS)
En general no están familiarizados con la tecnología.
Sin embargo, se ha ido normalizando que el amor no tiene edad y si enviudaron o se divorciaron, pueden volver a tener una pareja.
“Buscan un compañero, una compañera, para pasar justamente la última etapa de la vida”, indica Arratia.
Hay grupos, indica, que se han integrado a comunidades digitales, básicas de usar, para conocer personas.
Sin embargo, señala Arratia, con esta población es clave la prevención para evitar que sean víctimas de alguna estafa. Son más propensos a ser engañados por un perfil falso en una red social o app.
“Siguen usando la antigua forma de encontrar pareja”, dice Arratia, “que es a través de conocidos, o sobre todo en espacios en común, en alguna actividad en el parque, en alguna clase de aerobics, o en alguna clase de costura, es una forma que ellos siguen usando bastante”.
La psicoterapeuta Mendiola apunta que le tienen mucho miedo a la soledad, les cuesta aceptar lo nuevos modelos de pareja y lo que priorizan es el compromiso, las relaciones largas y estables. (AGENCIA REFORMA)




