viernes, febrero 13, 2026
Inicio BIENESTAR Y SALUD Amor consciente: la clave para celebrar el 14 de febrero todo el...

Amor consciente: la clave para celebrar el 14 de febrero todo el año

Foto de portada: Julio Ortiz

La psicoterapeuta Jan Castillo Oyervides invita a replantear el significado del amor y a construir vínculos basados en respeto, comunicación y libertad, todos los días del año

Cada 14 de febrero las redes sociales se llenan de flores, frases románticas y fotografías de parejas sonrientes. Sin embargo, más allá de los regalos, los chocolates y las cenas especiales, especialistas coinciden en que el verdadero sentido del Día del Amor y la Amistad debería centrarse en algo más profundo: la construcción de relaciones sanas.

Hablar de vínculos saludables se vuelve más necesario que nunca. La salud mental ha cobrado una relevancia sin precedentes, y con ella la urgencia de revisar cómo nos relacionamos.

Una relación sana —ya sea de pareja, amistad o familiar— se caracteriza por el respeto mutuo, la comunicación abierta y la confianza, no se trata de la ausencia de conflictos, sino de la manera en que estos se enfrentan, nos comparte la psicoterapeuta Jan Castillo Oyervides.

Entre las principales características de una relación sana destacan, la comunicación honesta y asertiva; el respeto por la individualidad; el apoyo emocional mutuo; la confianza y transparencia, y la capacidad de resolver conflictos sin violencia ni humillaciones

EL MITO DEL AMOR PERFECTO

Películas, canciones y redes sociales han contribuido a idealizar el amor, pues la creencia de que “el amor todo lo puede” o que la pareja perfecta no enfrenta dificultades puede generar expectativas poco realistas y frustración.

Para la psicoterapeuta Jan Castillo Oyervides, muchas crisis actuales tienen raíces más profundas: apegos no resueltos, falta de comunicación asertiva y dificultad para respetar la libertad del otro.

Castillo Oyervides señala que gran parte de los conflictos en pareja provienen de situaciones no trabajadas en la infancia o adolescencia.

“Hoy en día detecto muchos apegos evitativos o ansiosos. Se manifiestan en la necesidad constante de atención o en la incapacidad de vincularse de manera sana”, explica. Pequeños desacuerdos que no se resuelven a tiempo pueden convertirse en grandes rupturas. “Al principio flotan esos disgustos que debimos arreglar de manera asertiva y no lo hicimos. Los arrastramos hasta que llegan al punto de quiebre: el enojo, el disgusto, la discusión”.

La especialista también advierte que tras la pandemia muchas personas adoptaron una actitud más aprensiva. “No nos han enseñado que las relaciones son bilaterales, tenemos un sentido de libertad que nadie nos puede quitar. Cuando alguien transgrede esa libertad, es necesario revisar qué está pasando” comparte.

Entre las herramientas que propone para construir relaciones sanas, está el llamado “círculo de la estadía”, que invita a reflexionar antes de permanecer en una relación.

“Primero tengo que ser madura conmigo misma y después con los demás. Si lo que estoy viendo o viviendo no me gusta, no necesariamente tengo que discutirlo: tengo la decisión de quedarme o retirarme”, señala.

Distingue también entre gestionar y exigir, gestionar implica reconocer que algo afecta y buscar resolverlo desde el equilibrio; exigir rompe esa armonía. Su consejo es claro: “No cargues, no te enganches, reconocer estas conductas es el primer paso para buscar ayuda profesional o replantear el vínculo”.

AMISTAD: EL VÍNCULO QUE TAMBIÉN NECESITA CUIDADO

Recordemos que el 14 de febrero no solo celebra el romance, sino también la amistad. Es importante recalcar que las amistades cumplen un papel fundamental en el bienestar emocional de las personas, diversos estudios han demostrado que contar con redes de apoyo sólidas reduce el estrés y mejora la salud mental. Una amistad sana implica reciprocidad, escucha activa y respeto por los procesos personales. Al igual que en la pareja, los límites claros fortalecen el vínculo.

AMOR PROPIO: EL PUNTO DE PARTIDA

Castillo Oyervides insiste en que una relación sana comienza con una buena relación con uno mismo, que el amor propio no es egoísmo, sino la capacidad de reconocer el propio valor, establecer límites y no aceptar menos de lo que se merece.

Entre las herramientas fundamentales para fortalecer una relación menciona, la gestión emocional y regulación del tono al comunicarse; el no negociar en estado de enojo; evitar la urgencia y resolver desde la calma; respetar la libertad y el espacio del otro, y atender áreas básicas de la vida: familiar, social, laboral, sexual y económica.

La terapia, añade, se ha convertido en una herramienta cada vez más común y necesaria. “Brindar atención a lo emocional permite cambios y transformaciones en pro del bienestar”, afirma.

Una relación sana, concluye, es aquella donde existe libertad, donde no tienes que esconder quién eres, donde no eres juzgado por tus decisiones, donde estás por convicción y no por conveniencia.

MÁS ALLÁ DEL 14 DE FEBRERO

El Día del Amor y la Amistad puede ser una oportunidad no solo para intercambiar regalos, sino para abrir conversaciones pendientes, fortalecer la comunicación y agradecer a quienes forman parte de nuestra vida, porque, al final, el mejor regalo no se envuelve: se construye día a día con respeto, empatía y compromiso.

En tiempos donde todo parece efímero, apostar por relaciones sanas es, sin duda, un acto revolucionario. (MARIANA FALCÓN)