domingo, febrero 8, 2026
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6 beneficios de usar un CPAP para tratar la apnea del sueño

Dormir bien es esencial para el organismo.  Durante la noche se llevan a cabo funciones importantes como la respiración, la oxigenación del cerebro, el ritmo del corazón y la producción de hormonas que influyen en la energía, el estado de ánimo y la salud en general.

Cuando el sueño se interrumpe, como ocurre en la apnea del sueño, estos procesos no se completan correctamente y el cuerpo comienza a verse afectado con el tiempo, aunque al inicio no siempre sea evidente.

Por ello, el uso del cpap para tratar la apnea del sueño se ha convertido en una de las opciones más recomendadas por los especialistas en medicina del sueño.

Este equipo mantiene las vías respiratorias abiertas mediante un flujo continuo de aire, lo que ayuda a respirar mejor durante la noche y a lograr un descanso reparador.

Al usarlo regularmente, este tratamiento genera múltiples beneficios que influyen de manera directa en la salud y en la calidad de vida. Algunos de los principales beneficios son los siguientes:

1.   Disminución de los ronquidos

Uno de los signos más notorios y evidentes de la apnea del sueño son los ronquidos intensos y constantes durante la noche. En este trastorno, el paso del aire se vuelve irregular y genera vibraciones en los tejidos de la garganta, lo que explica por qué el ruido es más fuerte.

Además de este cierre, influyen otros factores frecuentes en personas que tienen este trastorno, como el exceso de tejido en la garganta, dormir boca arriba, la congestión nasal o ciertas características de la mandíbula y el paladar, que dificultan aún más el paso del aire.

El CPAP ayuda a evitar estos cierres al mantener la vía respiratoria abierta durante toda la noche mediante un flujo continuo de aire.

Al permitir que el aire circule con mayor facilidad, las vibraciones disminuyen y los ronquidos se reducen.

Con el uso regular del equipo, las personas con apnea del sueño suelen notar un descanso más tranquilo y silencioso, tanto para ellas como para quienes duermen cerca.

2.   Eliminación de las pausas respiratorias nocturnas

La apnea del sueño se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración mientras la persona duerme.

Estas pausas ocurren cuando la vía respiratoria se cierra de forma parcial o completa, impidiendo el paso del aire hacia los pulmones. Cada vez que esto sucede, el cerebro se activa de manera automática para reiniciar la respiración, provocando múltiples microdespertares a lo largo de la noche.

Aunque la persona no siempre es consciente de ellos, estas interrupciones fragmentan el descanso y evitan que el sueño sea continuo y profundo, lo que favorece el cansancio y la sensación de no haber dormido bien.

El CPAP ayuda a evitar este proceso al mantener la vía respiratoria abierta mediante una presión constante de aire durante toda la noche. Al impedir el colapso de la garganta, la respiración puede fluir sin pausas repetidas.

De acuerdo con el estudio “Treatment Outcome of Continuous Positive Airway Pressure in Obstructive Sleep Apnea”, publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, el CPAP es el tratamiento con mayor eficacia para reducir el índice de apnea-hipopnea en personas con apnea obstructiva del sueño.

3.   Mejora sostenida de la oxigenación

Una de las consecuencias más serias de la apnea del sueño es que el nivel de oxígeno en la sangre baja varias veces durante la noche debido a las pausas al respirar.

Cada una de estas bajadas obliga al cuerpo a reaccionar para volver a respirar, lo que interrumpe el descanso y hace que órganos como el corazón y el cerebro trabajen de más.

Cuando esta falta de oxígeno se repite noche tras noche sin tratamiento, el organismo se mantiene en un estado de alerta permanente. Con el tiempo, esto puede provocar inflamación, y un desgaste gradual de funciones importantes para la salud.

A largo plazo, la apnea del sueño sin tratamiento se relaciona con un mayor riesgo de problemas neurológicos como fallas de memoria, dificultad para concentrarse y deterioro cognitivo. También puede favorecer cambios en el estado de ánimo, como ansiedad o depresión.

Además, la falta de oxígeno repetida puede debilitar el sistema inmunológico y afectar la capacidad del cuerpo para responder ante enfermedades.

El CPAP ayuda a mantener niveles adecuados de oxígeno durante toda la noche al permitir una respiración continua y sin interrupciones. Esto evita las caídas repetidas de oxígeno y reduce la carga fisiológica que el cuerpo enfrenta mientras duerme.

4.   Mayor energía y menor somnolencia durante el día

Muchas personas con apnea del sueño sienten cansancio persistente o hipersomnia, aunque duerman varias horas. Esto pasa porque el descanso pierde calidad y el cuerpo no logra completar los procesos necesarios para recuperar energía y mantener un buen funcionamiento físico y mental durante el día.

El uso regular del CPAP favorece un sueño más continuo, lo que permite que el organismo complete de forma adecuada todas las fases naturales del sueño.

Con el paso de las semanas, muchas personas notan una mejora en su nivel de energía, mayor facilidad para mantenerse despiertas durante el día y una mejor capacidad de concentración.

Esta disminución de la somnolencia influye en el rendimiento en el trabajo o en la escuela y reduce el riesgo de errores o accidentes en actividades que requieren atención sostenida, como conducir o manejar equipos.

5.   Apoyo a la salud cardiovascular

Durante el sueño, el sistema cardiovascular debería entrar en una fase de reposo que permita al corazón y a los vasos sanguíneos relajarse. En la apnea del sueño, este descanso nocturno se ve alterado, lo que mantiene al corazón trabajando bajo una carga mayor de la esperada.

El organismo se mantiene en un estado de alerta constante durante la noche, lo que provoca la activación del sistema nervioso y la liberación repetida de hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol.

Esta respuesta eleva la frecuencia cardíaca y la presión arterial, cuando el cuerpo debería estar recuperándose.

Con el paso del tiempo, esta activación nocturna continua genera cambios negativos en el sistema cardiovascular. La presión arterial puede mantenerse elevada durante el día, los vasos sanguíneos pierden parte de su elasticidad y el corazón trabaja bajo una carga mayor de la necesaria.

Esta relación ha sido documentada en el estudio “Long-term cardiovascular outcomes in men with obstructive sleep apnea–hypopnea with or without treatment with continuous positive airway pressure”, publicado en The New England Journal of Medicine.

En este estudio se observó que las personas con apnea del sueño que no recibían tratamiento presentaban mayor riesgo de complicaciones cardiovasculares, mientras que quienes usaban CPAP mostraban una reducción importante de estos riesgos, asociada a una mejor oxigenación nocturna..

6.   Mejor funcionamiento metabólico

El descanso nocturno cumple un papel relevante en la regulación del metabolismo. En personas con apnea del sueño, este equilibrio se ve afectado, lo que influye en el control del azúcar en sangre, el uso de la energía y las hormonas relacionadas con el apetito.

Como consecuencia, aumenta la producción de hormonas del estrés y se modifica la forma en que el cuerpo responde a la insulina, lo que favorece niveles elevados de glucosa en sangre y una mayor dificultad para mantener un peso saludable.

Cuando la apnea del sueño no se trata, estos cambios metabólicos tienden a mantenerse con el tiempo y aumentan el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y acumulación de grasa corporal, especialmente en la zona abdominal.

El uso regular del CPAP permite que el cuerpo recupere un descanso más adecuado, lo que ayuda a normalizar la respuesta a la insulina y a equilibrar las hormonas relacionadas con el apetito y la energía.

Este efecto contribuye a un mejor funcionamiento metabólico y apoya el control del peso como parte de un enfoque integral de la salud.

Para que los beneficios del CPAP se reflejen de forma real en la salud y el bienestar, es fundamental elegir un equipo adecuado y utilizarlo de manera constante.

Contar con el modelo correcto y una mascarilla que se adapte bien al rostro, permite dormir con mayor comodidad, facilita el uso continuo durante la noche y ayuda a mantener una respiración adecuada mientras se duerme. Estos aspectos influyen en la efectividad del tratamiento y en los resultados a largo plazo.

La orientación médica también es parte esencial del proceso. Un especialista en sueño puede indicar el tipo de CPAP, la presión necesaria y los accesorios más adecuados para cada caso, lo que incrementa las probabilidades de obtener los beneficios esperados, como un mejor descanso, mayor energía durante el día y un impacto positivo en la salud general.

Usar el equipo correcto, con seguimiento profesional y de forma regular, marca la diferencia en el manejo de la apnea del sueño.