viernes, enero 30, 2026
Inicio BIENESTAR Y SALUD ¿Es cierto que la rutina de skincare cambia según la edad?

¿Es cierto que la rutina de skincare cambia según la edad?

¿Te has preguntado si es necesario cambiar la rutina de skincare con el paso de los años?

La respuesta corta es sí: la rutina de cuidado facial debe adaptarse a la edad y eso va más allá de una simple tendencia cosmética.

En primer lugar, hay que considerar que la piel es un órgano vivo que evoluciona constantemente. Por eso, sus necesidades a los 20 años de edad no son las mismas que a los 30, 40 o 50.

Más adelante entenderemos por qué, en cada etapa de la vida, es necesario seleccionar cuidadosamente los productos dermocosméticos más adecuados.

¿Por qué la piel cambia con la edad?

Con el paso del tiempo, la piel va perdiendo progresivamente su capacidad de renovación celular, producción de colágeno, elasticidad, hidratación y capacidad de defensa.

A lo anterior, se suman cambios hormonales, exposición solar acumulada, contaminación, estrés y hábitos como la alimentación o el descanso.

Esas condiciones hacen que la piel tenga necesidades distintas en cada etapa de la vida y, debido a eso, una misma rutina de skincare puede llegar a ser insuficiente o contraproducente en ciertas circunstancias.

En los 20: skincare enfocado en prevención y equilibrio

Durante la segunda década de vida, la piel suele tener una buena capacidad de regeneración, altos niveles de colágeno y elasticidad natural.

Sin embargo, en esta etapa también puede presentar brotes, presencia de acné, exceso de sebo o poros visibles, debido a la actividad hormonal.

El objetivo principal del skincare en esta edad debe ser prevenir la radiación solar y mantener el equilibrio de la piel, para que esté sana y luzca saludable, pero sin sobrecargarla con activos innecesarios.

Puede ser una rutina simple pero constante:

  • Limpieza suave (mañana y noche): geles o espumas que limpien sin resecar y que sean adecuados para tu tipo de piel.
  • Tratamiento ligero: niacinamida, ácido salicílico o zinc si hay tendencia acneica.
  • Hidratación: sérum nutritivo a base de ácido hialurónico.
  • Humectación: texturas ligeras, no comedogénicas.
  • Protector solar diario: incluso en interiores o días nublados.

Skincare en los 30: corrección temprana y protección

A partir de los 30 años de edad, la producción de colágeno comienza a disminuir lentamente. Empiezan a notarse las primeras líneas de expresión, así como una textura menos uniforme y cambios en la luminosidad.

También pueden empezar a aparecer algunas manchas por daño solar acumulado, ojeras persistentes o mayor sensibilidad al estrés y la falta de descanso.

El objetivo principal del skincare es prevenir el envejecimiento prematuro, mantener la piel equilibrada y corregir los primeros signos visibles.

Transforma tu rutina de skincare incluyendo, de forma progresiva, activos antioxidantes y antiedad, que puedes encontrar en farmacias dermatológicas, como Haut Boutique.

  • Limpieza respetuosa: evita fórmulas demasiado astringentes.
  • Antioxidantes por la mañana: sérum de vitamina C para aportar luminosidad y protección frente al daño ambiental.
  • Retinoides suaves por la noche: sérum enriquecido para estimular el colágeno y la renovación celular.
  • Hidratación y humectación equilibrada: ácido hialurónico y humectantes adecuados a tu tipo de piel.
  • Protector solar: paso más importante de la rutina.

En los 40: Skincare enfocado en fortalecer la estructura y función

A esta edad los cambios ya no son solo superficiales: la piel pierde firmeza, elasticidad y capacidad de retener agua. Además, las fluctuaciones hormonales empiezan a tener un impacto más claro, especialmente en las mujeres.

A causa de esa evolución, las arrugas se hacen más visibles, la flacidez se incrementa y la sequedad o deshidratación se vuelve más persistente; también las manchas por daño solar acumulativo se hacen más definidas y visibles.

Durante esta etapa, el skincare debe enfocarse en estimular la renovación, reparar y proteger la barrera cutánea, que es más frágil.

Te recomendamos:

  • Una limpieza suave con lociones o leches de limpieza hidratantes.
  • Aplicar tratamientos nocturnos más activos, como los retinoides, ajustados a la tolerancia de la piel.
  • Agregar un sérum o productos hidratantes con péptidos, y niacinamida: refuerzan la barrera y mejoran la textura.
  • Tratamientos nutritivos profesionales: mascarillas a base de activos nutritivos que penetren profundamente en la piel para mejorar su textura y aspecto.
  • Humectantes enriquecidos: cremas antioxidantes y que aporten lípidos, como las ceramidas, que ayuden a retener la humedad, para un aspecto de mayor firmeza.
  • Fotoprotección: mediante el uso de filtros solares adecuados a tu tipo de piel, para evitar reacciones o sensación incómoda.

Skincare a los 50+: Nutrir y proteger

En esta etapa, la densidad, grosor y capacidad de defensa de la piel se reducen aún más; por eso, la función del skincare se debe enfocar en mantener la función y confort.

Las características que podemos notar son: una piel más fina y frágil, pérdida de densidad y elasticidad, susceptible a la sequedad intensa, así como una mayor sensibilidad e irritación y una recuperación más lenta ante agresiones externas.

¿Cómo debe ser la rutina? La prioridad, en cuanto al uso de ingredientes, debe ser nutrición, reparación y tolerancia:

  • Limpieza muy suave: cremas o aceites limpiadores.
  • Activos antiedad bien tolerados: retinoides adaptados a la tolerancia de tu piel, siempre bajo supervisión dermatológica.
  • Lípidos y ceramidas: que restauran la barrera cutánea.
  • Ingredientes calmantes: como el pantenol, alantoína, avena coloidal.
  • Protector solar diario: incluso si hay poca exposición directa.

Acompaña a tu piel en cada etapa de la vida

Cada piel envejece a su propio ritmo y necesita ajustes personalizados. Es por eso que adaptar la rutina no significa usar más productos, sino usar los adecuados, en la concentración correcta y en el momento oportuno.

Recuerda buscar asesoría dermatológica personalizada para conocer las necesidades de tu piel y encontrar los productos que te sirvan como base para conseguir una piel sana, funcional y bien cuidada.

Como vimos a lo largo de este artículo, la rutina de skincare cambia según la edad, porque la piel también cambia. Por eso, adaptarla a cada etapa de la vida no es una cuestión de moda, sino de salud y prevención.